Brújula/ ¿Cambio de política?

Redacción Portafolio
Opinión
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mayo 24 de 2015
2015-05-24 09:02 p.m.

Fue el 17 de junio del 2013 que el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, hizo una declaración contundente: “durante los últimos 20 años el enfoque del país ha sido la negociación de tratados de libre comercio, pero se debe cerrar ese ciclo, pues ya está completa la primera fase que nos permite ampliar mercados con más consumidores y más competencia. Tenemos que concentrarnos en la política industrial”.

Lo dicho por el funcionario fue ratificado unas semanas más tarde por el propio Juan Manuel Santos, al instalar la legislatura de ese año en el Capitolio. “Nos falta el tratado con Japón, pero lo cierto es que ahora debemos enfocarnos más en potenciar la competitividad de nuestra industria y nuestro agro, para seguir creando empleo”, señaló el mandatario ante el Congreso en pleno.

Por tal motivo, no faltaron los gestos de sorpresa cuando el jueves pasado un comunicado emitido por la Casa de Nariño sugirió que puede haber un cambio en la política. La fuente resultó ser el primer ministro de China, Li Keqiang, quien estuvo de visita oficial en Bogotá.

El enviado de Pekín sostuvo que “el Presidente Santos ha declarado que vamos a iniciar las conversaciones sobre la factibilidad de la firma del Tratado de Libre Comercio entre China y Colombia”. Agregó, además, que “esto puede emitir una fuerte y positiva señal para el sector empresarial de nuestros países. Es decir, podemos estimular un gran desarrollo del comercio bilateral”.

El anuncio causó preocupación, especialmente entre los industriales. Una entrada preferencial de bienes del gigante asiático al país agudizaría los males del sector manufacturero, dejó en claro el presidente de la Andi, Bruce MacMaster. “Colombia no puede dar un salto al vacío en esto”, sostuvo.

La base de esa afirmación es sólida. Hoy por hoy, existe un inmenso déficit comercial con China. Según el Dane, en el 2014 el desequilibrio ascendió a 5.397 millones de dólares, y en el primer trimestre de este año va en 2.052 millones. De mantenerse la tendencia, el saldo en rojo marcará un nuevo máximo histórico.

Debido a ello, hay que meditar la conveniencia de un posible acuerdo. Si bien hay naciones latinoamericanas que han dado el paso, como Perú, otras han preferido darle largas al tema, como México. En consecuencia, se deben mirar bien pros y contras para evitar los conocidos pasos en falso.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

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