Brújula/Curvas cruzadas

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
junio 16 de 2014
2014-06-16 02:36 a.m.

El repunte que tuvo en mayo pasado la confianza de los consumidores en Colombia, trae consigo varios mensajes interesantes. El índice que construye Fedesarrollo subió de manera considerable frente a la medición de abril y consolida una tendencia al alza que lo coloca en su punto más alto en dos años, mejorando los pronósticos con respecto al comportamiento de la demanda interna.

Aunque alguien podría atreverse a decir que la temporada política -marcada por las promesas de los candidatos- tiene que ver lo sucedido, otros podrían anotar que el aumento se dio a pesar del clima de pugnacidad entre las diferentes campañas. Posiblemente la verdadera explicación es que las elecciones presidenciales no influyen en ningún sentido, pues la gente no junta una cosa con la otra.

Sea como sea, el factor más significativo tiene que ver los cambios en los componentes internos del indicador. De tal manera, la lectura del “termómetro” que mide el clima del consumo según el público nace de dos elementos: uno que tiene que ver con las expectativas tanto a nivel personal como del país según cada encuestado y otro que hace referencia a las condiciones económicas, el cual tiene relación directa con la situación de los hogares en el momento actual o con el ánimo de adquirir ciertos bienes.

Durante buena parte de los últimos años, el capítulo de las expectativas había superado al de las condiciones económicas. Aun si las calificaciones en ambos segmentos eran positivas, el tema central es que las esperanzas sobre el futuro superaban la nota dada al presente.

Pero desde finales del 2013 las curvas se cruzaron. En otras palabras, las personas sondeadas señalan en mayor proporción que la coyuntura es buena y eso las lleva a querer gastar, por ejemplo, en la compra de electrodomésticos.

Tal opinión va en el mismo sentido que otras mediciones con respecto a la marcha general de la economía. Sectores como la construcción, la industria o el comercio han mostrado un desempeño al alza, mientras el desempleo continúa a la baja y se mantiene en niveles de un dígito.

En consecuencia, el alza en la confianza de los consumidores tiene base cierta y debería traducirse en gastos más elevados, dándole así impulso a un círculo virtuoso que influye positivamente sobre la marcha del país. Eso es algo que el nuevo Gobierno tiene la obligación de preservar.

ricavi@portafolio.co

twitter: @ravilapinto

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