Brújula/Un déficit que crece

Redacción Portafolio
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mayo 25 de 2014
2014-05-25 11:35 p.m.

Aquello de que los dos capítulos que integran el comercio exterior de Colombia van en sentidos diferentes, quedó ratificado con los datos entregados el pasado viernes por el Dane, respecto a las importaciones. Según la entidad, las compras del país subieron 9,4 por ciento en marzo, y muestran un incremento del 4,2 por ciento en el trimestre. En contraste, las exportaciones cayeron 4,6 por ciento durante el mismo lapso.

La consecuencia inmediata de esa situación es un giro radical en el saldo de la balanza comercial. De un superávit de 626 millones de dólares en los primeros tres meses del 2013, el resultado pasó a ser negativo en 591 millones de dólares en igual periodo del 2014, lo cual da una diferencia de 1.216 millones de dólares, que no es una cifra menor.

Aunque es imposible pronosticar que la tendencia vista va a seguir, la verdad es que acabar con el saldo en rojo será fácil. Los principales ítem que vendemos, con la única excepción del café, muestran bajas o estancamiento en su precio. Además, hay ramos con dificultades de producción, como el oro.

Pero volviendo a las importaciones, la causa principal de su avance tiene que ver con el capítulo de combustibles y lubricantes cuyas adquisiciones registraron un incremento del 36,6 por ciento. Este a su vez se explica, en su mayoría, por la necesidad de traer más combustible diésel, con el fin de cumplir con las normas ambientales vigentes.

El fenómeno observado es de orden eminentemente temporal, pues cuando entre en marcha la ampliación de Reficar, a mediados del próximo año, buena parte de las necesidades se abastecerán localmente. No obstante, por ahora, la cuenta va a seguir subiendo.

Por otro lado, las compras de bienes industriales crecen, lo que es llamativo si se tiene en cuenta que el ramo de equipo de transporte muestra una contracción de 5,7 por ciento. Tanto los químicos, como los artículos manufacturados vienen cada vez más desde afuera, lo cual no necesariamente es una buena noticia para los productores nacionales.

Aparte de las alzas y bajas específicas, hay un asunto que no puede ser ignorado y este tiene que ver con la percepción de los observadores externos sobre Colombia, pues la luz amarilla que estaba encendida dado el elevado déficit de la balanza de pagos tiene ahora un color más brillante. Por ahora nos ven bien, pero eso puede cambiar si el faltante relatado sube mucho más.

Ricardo Ávila

ricavi@portafolio.co
Twitter: ravilapinto

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