Brújula/Un delicado panorama

Redacción Portafolio
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enero 27 de 2014
2014-01-27 03:39 a.m.

La devaluación del peso y la flexibilización de los controles para comprar dólares no bastan para solucionar los problemas económicos de Argentina, que enfrenta un delicado panorama en un contexto de falta de confianza por las erráticas políticas del Gobierno, indicaron algunos analistas en Estados Unidos.

Una alta inflación que podría acelerarse aún más y un creciente déficit fiscal son dos de los desafíos más grandes que tiene por delante el Gobierno de la presidenta Cristina Kirchner, agregaron los expertos. Para el jefe analista de Moody’s, Gabriel Torres, la devaluación del peso significa buenas y malas noticias al mismo tiempo: “la buena noticia, es que muestra que el Gobierno está reaccionando y que esto debe ayudar a preservar las reservas. La mala noticia es que aumentará la inflación”.

El Gobierno de Kirchner permitió en los últimos días una fuerte devaluación del peso, que perdió 14 por ciento con respecto a la divisa estadounidense entre miércoles y jueves, para situarse por encima de las 8 unidades por dólar. La decisión tiene lugar en medio de una caída de las reservas internacionales, de 52.000 millones de dólares en el 2011 a 29.000 millones la semana pasada. Tras la devaluación, el Gobierno anunció el viernes una flexibilización a partir de hoy del cepo cambiario, que estaba vigente desde el 2011, una impopular medida que frenaba la compra de divisas.

Para Arturo Porzecanski, economista de la American University de Washington, las últimas medidas anunciadas “son dedos en los agujeros de la represa que se desborda” de parte de un gobierno desorientado. “El equipo económico es muy amateur en Argentina, no entiende que el Gobierno es responsable de cómo responden los mercados. Hoy por hoy no sabemos cuál es la política de cambio en Argentina”. “¿Cuáles son las opciones? Dejar que la tasa de cambio se devalúe o dejar que las reservas se acaben. El Gobierno argentino no sabe qué hacer. Unos días apoya el tipo de cambio vendiendo reservas y otros, abandona a la moneda”.

Porzecanski pintó un panorama funesto. “La inflación va a seguir acelerándose, habrá más pérdida del poder adquisitivo, más agitación social, más huelgas, mayores quejas”, pronosticó, trazando paralelos con la crisis del 2001 que terminó con el Gobierno de Fernando de la Rúa y un histórico default del pago de la deuda externa del país.

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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