Brújula/Estragos de verano

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
febrero 09 de 2014
2014-02-09 07:04 p.m.

Los pasados 45 días han sido particularmente secos en el centro y sur del Brasil. Según los conocedores, se trata de una ola de calor extremo que ha llevado el régimen de lluvias a su nivel más bajo en dos décadas.

El efecto del clima ya se ha hecho notar. En São Paulo se ha impuesto un racionamiento de agua, debido a que el principal embalse que surte a la metrópoli está en menos de un 25 por ciento de capacidad.

Adicionalmente, la generación de energía hidroeléctrica se ha reducido, lo cual ha disparado las tarifas de energía, mientras la demanda aumenta por cuenta del aire acondicionado y otros aparatos de refrigeración.

Tales circunstancias probablemente impacten las finanzas públicas, si el Gobierno –que se encuentra en plena campaña de reelección– decide asumir los mayores costos.

Pero la prioridad de la administración de Dilma Rousseff se ha concentrado en asegurar el suministro, sobre todo después de que un apagón alentara la polémica sobre la vetusta –y al parecer inadecuada– infraestructura.

Si bien es posible que el peor escenario pueda evitarse, sobre todo si los pronósticos de los metereólogos, que hablan del retorno de las nubes, se confirman, hay un daño que se considera irreparable. Este es el de la producción agrícola, que se verá considerablemente mermada.

Y es que la sequía se ha sentido sobre las cosechas de café, caña de azúcar y naranjas. Adicionalmente, las buenas expectativas que había en torno a la soya se han tornado en perspectivas sombrías, ante la percepción de que los procesos de floración y maduración de las plantas están irremediablemente atrasados, lo cual influye sobre los rendimientos por hectárea.

Como siempre sucede en estos casos, la mala fortuna de unos, beneficia a otros. Así, Argentina, Colombia y las naciones centroamericanas han registrado el alza en las cotizaciones de productos que parecían irremediablemente condenados a la baja.

En el caso específico del café, la libra del grano ha llegado a cerca de los 1,45 dólares en la bolsa de Nueva York, lo cual, unido a la devaluación del peso, ha incidido en que el valor de la carga en Colombia llegue a 700.000 pesos, incluyendo el alivio gubernamental.

Ese nivel puede ser más o menos duradero dependiendo del balance definitivo que resulte de lo que pasa en el Brasil, cuyo territorio sigue abrasado por el sol.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

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