Brújula/ Evo, el ganador

Redacción Portafolio
Opinión
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octubre 13 de 2014
2014-10-13 09:21 p.m.

La incógnita en torno a las elecciones presidenciales que se escenificaron en Bolivia el domingo pasado no era si Evo Morales iba a ser reelegido, sino el margen de su victoria. Y es que todas las encuestas le daban una cómoda ventaja al inquilino del Palacio Quemado en La Paz, que fue confirmada en las urnas.

Según los sondeos realizados –pues el conteo oficial sufrió atrasos–, el mandatario habría triunfado con el 60 por ciento de los votos, a una amplia distancia del segundo –el empresario Samuel Doria Medina–, con cerca del 25 por ciento de las preferencias. Los demás aspirantes consiguieron menos del 10 por ciento, lo cual deja en claro el dominio del exdirigente cocalero, que bien puede calificarse de histórico.

Y es que después de un largo periodo de inestabilidad, en el que estuvieron presentes no solo los golpes militares, sino los gobiernos democráticos que no alcanzaron a cumplir su periodo, el actual constituye todo un hito. Si Morales acaba su periodo habrá estado al frente de los destinos de la nación andina por 14 años, algo sin precedentes.

La continuidad ha sido posible por muchos factores, pero los analistas destacan uno en particular: el buen desempeño de una economía que viene progresando a muy buen ritmo. En los últimos tiempos, la constante ha sido las tasas de crecimiento, superiores al 5 por ciento anual. Incluso en el 2013, el aumento en el Producto Interno Bruto llegó al 6,8 por ciento, la cifra más alta en los últimos 38 años.

Semejante ritmo llama la atención, dada la retórica izquierdista del Movimiento al Socialismo, el partido que apoya al Presidente. Sin embargo, así como son de encendidos sus discursos antiimperialistas, también son ortodoxas las políticas puestas en marcha.

Gracias a ellas, la inflación se mantiene bajo control, la inversión privada crece y el consumo interno es uno de los grandes motores del crecimiento.

A lo anterior hay que agregar una bonanza de origen minero, por cuenta de las exportaciones de gas a Brasil y Argentina, que representan la mitad de las ventas externas. Esta también ha servido para fortalecer los ingresos públicos y permitir un alza en los gastos gubernamentales.

La sostenibilidad de estos últimos genera inquietudes entre los analistas. Pero por ahora, le permitirán a Morales seguir siendo la figura dominante en un país que ha progresado mucho.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto


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