Brújula / No solo es el fútbol

Los titulares de miles de periódicos en el mundo llevan la noticia sobre la humillante derrota que sufrió la selección brasileña de fútbol, al caer apabullada siete a uno por su homóloga de Alemania en la semifinal que se jugó ayer en Belo Horizonte.

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
julio 09 de 2014
2014-07-09 04:45 a.m.

La derrota, sin duda, caerá muy mal en una nación que vive como pocas los altibajos de su onceno.

Debido a ello, más de un analista ha empezado a hablar de las consecuencias que puede tener lo sucedido en el campo de juego.

El motivo es que hay una carrera electoral en marcha –que ha sido opacada por el torneo–, pero que sigue hacia adelante.

Ante lo sucedido, la gran preocupación es para Dilma Rousseff.

Sin tener un gran liderazgo en las encuestas, la actual presidenta ha visto cómo se reduce su ventaja en los sondeos más recientes y, lo que es peor, cómo el público la califica de forma, cada vez más, ácida.

Y es que fuera de los estadios las cosas no van mucho mejor.

Por ejemplo, la inflación superó el techo de la meta que se había fijado el banco central, al alcanzar un guarismo del 6,52 por ciento para los pasados 12 meses.

Debido a ello, el poder adquisitivo de los salarios se ha visto golpeado, algo que influye sobre el bienestar de millones de familias.

Como si lo anterior fuera poco, el mercado del empleo se muestra relativamente débil, así la desocupación no haya subido mucho.

Esa fragilidad tiene que ver con un ritmo de crecimiento que otra vez estará por debajo del 2 por ciento, muy inferior al promedio global y latinoamericano.

Y falta el coletazo sobre el costo de las obras del Mundial.

Si antes, cuando el equipo verde amarillo se veía triunfador, ya había críticas, ahora que cayó en desgracia, los ataques serán implacables. Por eso bien se dice que este partido aún no ha terminado.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado