Brújula/ Mejor de lo que se ve

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
octubre 30 de 2015
2015-10-30 03:21 a.m.

No siempre un número describe con precisión lo que está pasando. Aunque la frase suene contradictoria, ese fue el sentimiento de los analistas después de conocer el dato con respecto al crecimiento de la economía de Estados Unidos en el tercer trimestre del 2015.

Y es que a primera vista el resultado es decepcionante. Según el reporte oficial, la expansión del Producto Interno Bruto en la economía más grande del planeta llegó a ser del 1,5 por ciento entre julio y septiembre, menos de la mitad que en la medición anterior. En principio, podría creerse que tuvo lugar un frenazo de inmensas proporciones.

Sin embargo, ese no parece ser el caso. La razón es que la desaceleración es atribuible en casi su totalidad a un menor ritmo de acumulación de inventarios, que no necesariamente corresponde a un descenso en la actividad. Si se excluye este renglón de las cuentas, el crecimiento estadounidense en el periodo citado habría sido del 2,9 por ciento.

Más alentador todavía es que el consumo interno se mantiene vigoroso, con un alza del 3,2 por ciento en el trimestre. No se puede olvidar que las compras de los hogares son el gran motor de la economía norteamericana, por lo cual el parte es de tranquilidad.

La fortaleza mencionada tiene como explicación que el desempleo se mantiene en niveles cercanos al 5 por ciento.

Adicionalmente, el descenso en los precios de la gasolina ha impulsado el ingreso disponible de las familias, lo que equivale a un aumento salarial. Ambos factores hacen pensar que la temporada navideña que viene será buena y que el círculo virtuoso continuará.

Por tal motivo, vuelven a aumentar las apuestas sobre un reajuste en las tasas de interés en diciembre, tal como lo insinuó el Banco de la Reserva Federal. Si hay fiesta, que sea moderada.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto
 

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