Brújula / Minuta a minuta

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
octubre 15 de 2012
2012-10-15 09:48 p.m.

Entre los documentos que examinan con cuidado los analistas que tratan de predecir el comportamiento de las tasas de interés, pocos reciben tanta atención como las minutas de la junta directiva del Banco de la República.

Divulgados dos semanas después de la reunión de dicho cuerpo, cada escrito es sometido a un escrutinio especial con el fin de establecer hacia dónde apuntan las principales variables de la economía.

Así volvió a suceder en esta oportunidad, tras conocerse el resumen de lo ocurrido el pasado 28 de septiembre, cuando el Emisor prefirió quedarse quieto y dejar las cosas como estaban.

No obstante, dicha determinación se tomó tras una votación dividida, pues un grupo de directores prefería un recorte adicional, de un cuarto de punto en el costo de los fondos que el Banco le presta al sector financiero para sus necesidades de liquidez, y que se encuentra en el 4,75 por ciento anual.

Según la opinión mayoritaria, es necesaria una pausa ante los datos que muestran un parte contradictorio.

De un lado, el contexto internacional se ve menos complicado, aunque se reconocen los riesgos latentes que pueden llevar a una debacle en la Zona Euro, una recesión en Estados Unidos o un tropezón en China, que impactaría a los productos básicos que exporta Colombia.

En contraste, los datos sobre crecimiento del PIB del país durante el segundo trimestre del 2012 estuvieron por encima de los rangos que había calculado el equipo técnico del Emisor.

También se advierte que el resultado del lapso entre julio y septiembre puede ser mucho menos bueno, en parte, porque la base de comparación es alta y porque hay síntomas claros de desaceleración en ciertos sectores.

Por otro lado, el frente inflacionario se ve bien.

Más allá de los altibajos mensuales, todo apunta a que para el final del año el Índice de Precios al Consumidor se ubique muy cerca del 3 por ciento, que es la meta fijada.

Tampoco se observan sobresaltos en el mercado del crédito o en la demanda interna, que experimentan un ajuste paulatino.

Puesto de otra manera, el mensaje es que los principales agregados se encuentran estables y, en consecuencia, es mejor mantener el curso.

Otra cosa querían quienes argumentaron que el Banco debe anticiparse a un enfriamiento cada vez más perceptible.

Pero, a pesar de algunas señales en amarillo, eso no fue suficiente para que se aplicara aquel refrán que afirma que ‘es mejor prevenir, que curar’.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado