Brújula/ Una multa cuantiosa

Redacción Portafolio
Opinión
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septiembre 22 de 2015
2015-09-22 12:46 a.m.

Hasta hace poco, el horizonte para el grupo Volkswagen se veía despejado. Al fin de cuentas, la multinacional alemana venía de quitarle a Toyota el título de primer fabricante de autos a nivel mundial, y sus estados contables mostraban una fortaleza envidiable.

Todo cambió súbitamente a finales de la semana pasada, cuando se supo que el ente a cargo de los temas medioambientales en el gobierno de Estados Unidos, acusó al conglomerado de falsificar los reportes sobre la contaminación generada por los motores diésel que tienen algunos modelos. Poco después, el presidente de la firma aceptó la falta y ofreció disculpas en un comunicado.

Como consecuencia, el precio de la acción se desplomó en cerca de 18 por ciento en la bolsa de Fráncfort. La razón obvia es que la multa que podrían imponer las autoridades norteamericanas tiene un valor teórico de hasta 18.000 millones de dólares. Así sea menor, todo indica que el castigo será ejemplar.

El meollo de la cuestión es que Volkswagen alegaba en su publicidad que sus vehículos movidos por acpm no solo gastaban menos combustible, sino que su emisión de gases era muy similar a las de un auto a gasolina. Para justificar ese planteamiento, modificó el software empleado para las pruebas técnicas, generando lecturas falsas.

Todavía queda por definir qué tan enterados estaban los altos ejecutivos del gigante germano de la operación. Tampoco son claras las consecuencias con respecto a los compradores, en un mercado en el que la confianza hacia los fabricantes es un elemento clave.

Mientras esos interrogantes son respondidos, hay efectos más inmediatos. El primero es el retiro de los modelos controvertidos de las salas de venta estadounidenses, y el segundo, un daño reputacional inmenso y muy costoso.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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