Brújula/Nubes de tormenta

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
marzo 09 de 2014
2014-03-09 08:27 p.m.

No son buenos los augurios con miras a la reunión que sobre el tema agrícola está programada para este lunes en la Casa de Nariño. Las razones son múltiples y comienzan con el mediocre desempeño de una actividad que no levanta cabeza, como lo prueba el hecho de que su crecimiento a lo largo del presente siglo ha sido apenas la mitad del promedio de la economía.

Si bien es cierto que en el 2013 el sector fue el segundo de mayor dinámica, es necesario tener en cuenta que la mejora estuvo asociada a la recuperación del café, ocasionada sobre todo por la entrada de miles de hectáreas de cultivos renovados, en donde se registran productividades más altas.

No obstante, si se hace abstracción de lo sucedido con el grano, las buenas noticias en los demás frentes son escasas. De hecho, el contrabando de alimentos provenientes de Venezuela y Ecuador ha servido para oscurecer más el panorama, incluyendo el de los ganaderos.

En respuesta, la administración afirma que el presupuesto destinado a los ramos agropecuarios no tiene precedentes, como lo demuestran las partidas asignadas en el presupuesto nacional. No obstante, la efectividad de los subsidios es, por decir lo menos, discutible.

Un ejemplo reciente fue el manejo de la ayuda destinada a los cultivadores de papa que se prestó para más de una irregularidad, sin que los temas de fondo se hayan solucionado.

Obviamente, no todo es malo. Lo hecho por Corpoica es encomiable y genera esperanzas, pues lleva a pensar que Colombia pueda cerrar la brecha tecnológica que la separa de otras naciones latinoamericanas.

Sin embargo, esos casos son más la excepción que la norma en un Gobierno que ha dado bandazos, y en el cual la polítiquería parece haber sido más importante que la política agropecuaria. Así se desprende de la alta rotación de cargos o el pobre avance de la agenda legislativa, supeditada a intereses que no coinciden con los del campo.

Para completar, la imprudencia del actual titular de la cartera de Agricultura solo ha servido para agitar más el ambiente, al descalificar a unos y a otros o al cuestionar la racionalidad de quienes se dedican a determinados cultivos.

Debido a ello, en lugar de consensos, lo que abundan hoy son las diferencias y las enemistades. Aquí sí que se aplica aquel refrán de ‘siembra vientos y cosecharás tempestades’.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado