Brújula/ Un paro irracional

Redacción Portafolio
Opinión
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mayo 04 de 2015
2015-05-04 12:00 a.m.

La buena noticia es que el cese de actividades que había afectado sensiblemente la producción de Cerro Matoso terminó. La mala es que las millonarias pérdidas que dejó la parálisis –ilegal, según la empresa productora de ferroníquel– muestran como saldo una larga lista de damnificados, por cuenta de una actitud que solo puede calificarse de irracional, en el caso de un sindicato minoritario.

El bloqueo que impidió desde hace algo más de dos semanas la entrada a las instalaciones de la planta, ubicada en Montelíbano (Córdoba), había tenido como justificación la implementación de un nuevo esquema de turnos de trabajo. Con el fin de aumentar la productividad laboral, se pusieron en marcha turnos de 12 horas diarias durante 182 días al año, reemplazando el anterior de ocho horas durante 273 días.

Sin duda alguna, la carga en cada jornada se elevó, pero el promedio de 42 horas semanales que se definió en la más reciente convención colectiva fue respetado. Para un elevado número de operarios, el cambio resultó positivo, por la sencilla razón de que el número de días libres se elevó sensiblemente.

Cronogramas de ese orden no son raros en el sector minero o petrolero. Uno de los más conocidos es el de cuatro por cuatro, que involucra días de labor y descanso en esa proporción.

Por tal motivo, la actitud de Sintracerromatoso solo puede calificarse de sorpresiva y absurda. Dados los tiempos difíciles que atraviesa el mercado del níquel, la menor calidad del mineral extraído y los costos elevados, la empresa necesita ser ingeniosa para perdurar en un sector sobre el cual también soplan vientos en contra.

Y si bien ninguna de las exigencias del sindicato fue aceptada, el daño fue inmenso. Un primer cálculo habla de 55.000 millones de pesos que se dejaron de generar, sin tener en cuentas las regalías que no serán giradas. En el comunicado de la firma, se habla de “un escenario financiero aún más complejo”, cuyas consecuencias ojalá se puedan compensar en el futuro.

Como lección, queda la necesidad de tener un esquema más expedito para decidir sobre la ilegalidad de un paro. Existe un área gris que no le conviene a nadie, combinada con la actitud de un Ministerio del Trabajo al que le importa más quedar bien con todo el mundo, y sobre todo con la opinión, que resolver los problemas correctamente. En medio de la desaceleración actual, ese modelo es inconveniente.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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