Brújula/ La receta de siempre

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
marzo 08 de 2015
2015-03-08 10:24 p.m.

La encuesta realizada entre los expertos consultados por la agencia Bloomberg dio como resultado la expectativa de que en febrero la economía estadounidense crearía 235.000 plazas de trabajo nuevas.

Pero cuando el viernes pasado el Departamento de Trabajo entregó el reporte oficial, el dato fue de 295.000, revelando una fortaleza que nadie esperaba.

La consecuencia inmediata se vio en el índice de desempleo. Este cayó el 5,5 por ciento, el dato más bajo en siete años, con lo cual se borraron casi la totalidad de las secuelas de la pavorosa crisis del 2008.

Curiosamente, ante la señal de fortaleza, los mercados globales reaccionaron negativamente. El descenso en los índices bursátiles tuvo como explicación que ahora los observadores esperan que el Banco de la Reserva Federal reajuste las tasas de interés hacia mediados del año y ese posible apretón golpearía a quienes han decidido colocar su dinero en acciones.

Tales cálculos, sin embargo, no alcanzan a empañar la que en realidad es una buena noticia. El mensaje de fondo es que el consumo interno seguirá vigoroso, algo fundamental si se tiene en cuenta que este es el motor más importante para la marcha de la producción en Estados Unidos.

Es verdad que los expertos habrían deseado que los salarios promedio hubieran aumentado un poco más rápido. Una mejora más significativa habría servido para asegurar la fortaleza de la demanda de los hogares.

Ante los escasos avances en este frente, los especialistas responden que una corrección vendrá más temprano que tarde. Tal como están las cosas, empiezan a ser más numerosos los casos en los cuales una empresa no consigue gente para llenar sus vacantes, algo que más temprano que tarde debería reflejarse en el sueldo ofrecido.

Mientras tiene lugar ese momento, el mensaje de fondo es que la maquinaria productiva estadounidense muestra buenas perspectivas, a pesar de la devaluación del euro o de los recortes de personal que ha tenido que poner en marcha la industria petrolera.

Y la causa es tan sencilla, como efectiva: que cada vez más gente está ocupada. Esa es la fórmula de siempre, que por enésima oportunidad vuelve a funcionar en la que se mantiene como la economía más grande del mundo. Una receta que opera en cualquier latitud.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto
 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado