Brújula/ Soldado avisado...

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
octubre 14 de 2014
2014-10-14 11:58 p.m.

Tras la presentación de los estudios que definieron el costo que tendría la construcción de la primera línea del metro de Bogotá, no han faltado las reacciones del caso. La mayoría son de sorpresa ante el aumento en la cifra hasta los 15 billones de pesos, frente a los siete calculados inicialmente.

En respuesta, varias voces autorizadas le han aconsejado cabeza fría a la Alcaldía de la ciudad, con el fin de no cometer errores que les pueden salir caros no solo a esta, sino a las futuras generaciones de colombianos. Dicha admonición es válida si se tiene en cuenta que la Nación aportaría hasta el 70 por ciento del valor de la obra.

La principal advertencia tiene que ver con el riesgo que implica hacer un subterráneo. Y es que no solo la excavación saldría mucho más cara que otras, dadas las características geológicas de los suelos capitalinos, sino que existe la posibilidad de erogaciones aún mayores por cuenta de redes de servicios públicos que no se encuentren identificadas, algo que ya ha sucedido en emprendimientos de menor envergadura.

El peor escenario es fácil de imaginar. Este es empezar a excavar y encontrar a medio camino que el dinero disponible no alcanza, lo cual llevaría a nuevas erogaciones o –lo que es peor– a que la obra se paralice y demore mucho más que los siete años previstos.

Debido a ello, la propuesta de los expertos es una línea que combine un trazado elevado con otro a superficie, lo cual bajaría la cuenta hasta en más de una tercera parte. En ese caso, habría que olvidarse de los 100.000 millones de pesos gastados en los estudios recientes. Pero ese castigo es menor frente al de una equivocación mayúscula.

Ahora falta ver que responden el alcalde Petro y la Casa de Nariño. Ojalá en la contestación, prime la sensatez.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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