Brújula / Una vuelta a la tuerca

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
septiembre 28 de 2015
2015-09-28 12:20 a.m.

No eran muchos los analistas que esperaban que el Banco de la República subiera la tasa de interés que les cobra a las entidades financieras por darles liquidez.

Debido a ello, la determinación adoptada el viernes pasado por la junta directiva de la entidad fue considerada como sorpresiva, aunque no del todo.

Al fin de cuentas, más de uno pensaba que una vuelta de tuerca era inevitable, tarde o temprano.
El motivo principal es que la inflación viene fuera de su cauce desde hace meses. Inicialmente, el alza en los alimentos y, de forma más reciente, el salto en la tasa de cambio, ambos factores se han unido para que el aumento en el Índice de Precios al Consumidor esté por encima de los parámetros establecidos por el Emisor, que se ubican en un rango entre 2 y 4 por ciento anual.
Todo indica que dicho guarismo se acercará al 5 por ciento en la medición que se haga con corte a septiembre.

Y aunque el propio Banco insiste en que es un evento temporal, también acepta que las cosas se van a demorar más tiempo de lo previsto en retornar a la normalidad.

Uno de los motivos es la extensión del fenómeno del Niño, que ahora podría durar hasta marzo.
Pero más que los altibajos puntuales, a las autoridades les preocupan las expectativas.

Si los diferentes agentes de la economía empiezan a pensar que la carestía se va a disparar, hay el peligro de crear una bola de nieve, que es indispensable derretir como sea.

En tal sentido, elevar el costo del dinero envía el mensaje de que existe la voluntad de impedir que los precios se desborden.
Debido a ello, el costo de los fondos del Emisor quedó en 4,75 por ciento anual, un cuarto de punto por encima de lo que estaba.

El apretón no es significativo, aunque deja en claro que, si es necesario, vendrá más fuerte.
La evidencia académica muestra que habrá que esperar un tiempo antes de que el nuevo nivel sea sentido por los usuarios del crédito.

Por tal razón, los efectos inmediatos son más psicológicos que reales. Puesto de otra manera, lo que vale la pena es lo dicho por el comunicado del Banco: “la junta reitera su compromiso con la meta de inflación y mantiene un cuidadoso monitoreo”.
No faltarán las críticas. Con el viento en contra, lo que menos necesita la economía colombiana es que el consumo interno se resienta. Pero una vez más, el Emisor ha señalado que lo importante es mantener la casa en orden.

Ricardo Ávila Pinto

Director de Portafolio

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto


Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado