¡Carta al niño Dios…!

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
diciembre 22 de 2014
2014-12-22 03:41 p.m.

Querido niño Dios, queremos agradecerte por este año que termina y que significó, aún pese a la turbulencia externa, grandes ganancias en materia de crecimiento y empleo. Fue un año marcado por la incertidumbre y la volatilidad en los mercados, con episodios de felicidad y tristeza para muchos sectores transables en medio de los vaivenes del dólar.

Sin embargo, un año en donde algunos segmentos de la industria han comenzado a dar visos de recuperación y donde la solidez de la demanda interna, en medio del dinamismo del consumo privado y la inversión, nos ha permitido mantener tasas de crecimiento en torno al 5,0%.

Un año en donde, a pesar de los efectos climáticos y las lluvias en muchas zonas del país, el fantasma del Fenómeno del Niño se ha venido disipando, lo que ha calmado las angustias en muchas zonas del país y de muchos colombianos en medio de lo que significa este riesgo para la estabilidad de precios, en particular para aquellos sectores altamente sensibles y para los cuales los eventuales incrementos en la canasta de bienes básicos (alimentos) representan una pérdida en el ingreso real significativa.

Sin embargo, este final de año ha estado marcado por la incertidumbre derivada de la descolgada de los precios del petróleo y por los efectos que ello supone para nuestra economía. Tú sabes que somos un país muy vulnerable a la dinámica del petróleo. Quizás nuestra terquedad y algunas políticas económicas a veces miopes nos han impedido diversificar nuestro aparato productivo y exportador. Y aunque sabemos que tenemos ahora un mayor blindaje frente a las coyunturas externas adversas, al fin y cabo seguimos siendo vulnerables: cerca del 55% del total de las exportaciones provienen de las ventas de petróleo, cerca de un 35% del total de la Inversión Extranjera Directa (IED) que llega al país se dirige al sector petróleo y cerca de un 19% del total de ingresos fiscales de la nación proviene de los ingresos de este sector.

Y pese a que queremos agradecerte por las ganancias en materia de empleo (con más de un millón de empleos adicionales a lo largo de 2014) y un proceso de paz que, pese a la polarización que ha despertado, continua asociado al inmenso deseo de todos los Colombianos de tener una Colombia en paz, queremos pedirte que la estabilidad fiscal y monetaria, que nos ha permitido hacerle frente a la turbulencia externa, se mantenga en 2015.

Que los vientos recesivos que se aproximan desde el panorama externo puedan ser mitigados con políticas macro prudenciales y contra cíclicas oportunas que minimicen los eventuales efectos colaterales. Queremos pedirte además, con gran humildad, que en este 2015:

i) La economía pueda mantener ritmos de crecimiento saludables y que las ganancias en empleo, sobre todo en empleo formal, se mantengan a lo largo del año, con una recuperación sostenida en la totalidad de sectores de la industria y con un comercio que se mantenga sólido y continúe impulsando el consumo privado.

ii) Que los coletazos de la coyuntura externa de los precios del petróleo puedan ser bien gestionados. Que los mayores déficits en la Balanza Comercial y en la Cuenta Corriente puedan continuar siendo financiados con holgura por los flujos de portafolio e IED. Sin embargo, aún si esto no es posible en caso de que la destorcida de los precios del petróleo se mantenga por un tiempo considerable y los influjos de capital presenten una fuerte moderación, te agradecemos de todas maneras el que podamos contar con un nivel de reservas internacionales cercano a los USD 48.000 millones, el cual nos permite hacerle frente a esta coyuntura y se constituyen como uno de los grandes amortiguadores de estos choques externos.

iii) Que en medio del mayor hueco fiscal que se avecina en 2015 debido a los ingentes recursos que dejará de recibir la nación por cuenta de los menores ingresos provenientes del petróleo (que podrían fluctuar entre 2 y 8 billones de pesos dependiendo de la dinámica de la producción de petróleo y de los precios internacionales), le des la correcta lucidez al Gobierno para que pueda establecer el balance adecuado entre endeudamiento externo y mayores cargas tributarias para la consecución de los recursos. Sabemos que la probabilidad de una nueva reforma tributaria, bajo este nuevo panorama global y local, ha venido cogiendo vuelo y por eso te pedimos que, de materializarse esta nueva reforma en 2015, sus lineamientos no obstaculicen la dinámica de la inversión y el empleo.

iv) Que, aún pese a los riesgos que enfrenta la economía en 2015, el país pueda continuar focalizando esfuerzos en superar los amplios rezagos en materia de infraestructura, uno de nuestros principales cuellos de botella en materia de competitividad. Sabemos que somos uno de los países de la región con los mayores rezagos en inversión en infraestructura y por eso uno de nuestros grandes deseos para este 2015 es que podamos continuar registrando avances que nos permitan superar esta brecha. Te pedimos que el ambicioso plan del Gobierno expresado en los proyectos de infraestructura de Cuarta Generación (4G) tenga la celeridad adecuada y el país empiece a ver la materialización de muchos de estos proyectos antes de terminar el 2015.

v) Que no perdamos el norte en el diseño de una política agropecuaria estructural que nos permita comenzar a solventar los grandes problemas de inequidad, competitividad e ingresos en el sector agropecuario en un contexto en el que los tratados de libre comercio han comenzado a mostrar algunas de las falencias en la dinámica de competitividad interna. Que el desarrollo del campo y la calidad de vida de nuestros campesinos se mantenga como una prioridad en las políticas del Gobierno.

vi) Te pedimos también que no desfallezcamos en las necesarias y urgentes reformas a la salud y a la educación, dos de los frentes más neurálgicos para el país si queremos superar los rezagos frente a los estándares de los países desarrollados e incluso frente a algunos de la región. Sabemos que en los niños y jóvenes está el futuro del país y que de la calidad de la educación que podamos ofrecerles desde la temprana infancia dependerá buena parte de nuestra senda de desarrollo futuro.

vii) Te pedimos niño Dios que en este 2015 el país pueda también continuar redoblando esfuerzos en materia de vivienda. Que podamos avanzar en el cumplimiento de la meta de construir cerca de 1.2 millones de viviendas gratis. Sabemos que del logro de esta política, sumado a la iniciativa de otras encaminadas para facilitar el acceso a la compra de vivienda a familias con amplias dificultades, dependerá que el déficit habitacional y de vivienda en el país se reduzca en los próximos años, con los posteriores incrementos en el bienestar y calidad de vida.

Finalmente, te pedimos que llenes el corazón de los colombianos con luz, amor y perseverancia para que, como sociedad, podamos continuar construyendo una Colombia cada vez más en paz y con la justicia económica y social que esta sociedad anhela. Con humildad, dejamos en tus manos nuestros anhelos…

Germán Montoya

Chief Economist. Telefónica-Colombia german.montoya@telefonica.com


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