Las cinco etapas del despertar empresarial

La sensación de estar estancado es realmente un buen signo; no eres solo un autómata que percibe un salario. En términos de tu carrera, es el equivalente de tener un dolor de estómago: tu infelicidad y falta de realización y propósito están motivándote a hacer algo diferente.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
enero 10 de 2015
2015-01-10 12:48 a.m.

Me siento estancado en mi empleo actual. No es un mal puesto; tengo oportunidades para crecer personalmente y me pagan muy bien. El problema es que tengo mi propia idea para un negocio, lo cual me mantiene en vela en las noches y me hace despertarme en la mañana. Pero cada día tengo que dirigir esa energía a mi empleo. ¿Debería dejar mi empleo y empezar mi propio negocio sin algún tipo de certidumbre? La gente sigue diciéndome que no necesito renunciar para seguir mi sueño emprendedor, pero sé que si quiero que el sueño se vuelva realidad, debería dedicarle todo lo que tengo. ¿Qué consejo tiene para mí, y para otros como yo que se sienten similarmente estancados?

Theodore Eccleston

¡Felicidades, Theodore! Has llegado al umbral que separa a los verdaderos emprendedores de la gente que meramente tiene buenas ideas. La decisión sobre si cruzarlo solo te corresponde a ti. El interrogante es: ¿Tienes lo que se necesita para llegar al otro lado?

La sensación de estar estancado es realmente un buen signo; no eres solo un autómata que percibe un salario. En términos de tu carrera, es el equivalente de tener un dolor de estómago: Tu infelicidad y falta de realización y propósito están motivándote a hacer algo diferente.

He aquí algunas acciones sencillas que deberían facilitarte la decisión. Llamémosles las cinco etapas del despertar empresarial:

EVALÚA TU IDEA

Muy bien, tienes una idea. ¿Ahora qué? Las buenas ideas de negocios abundan, y no vale la pena seguirlas todas.

Pregúntate: ¿He hecho la labor necesaria para llevar mi idea al siguiente nivel? ¿Mi idea resuelve un problema? ¿Satisface una necesidad? ¿Toca una fibra sensible? ¿Es única? ¿Se ha hecho antes?

Pon tus respuestas por escrito, luego critícalas lo más completamente que puedas. Las mejores ideas son aquellas que pueden soportar un fuerte análisis crítico. Si no puedes hacerlo solo - lo cual casi siempre es el caso-, entonces presenta tu idea a alguien en quien confíes y pídele su perspectiva.

¿Sigue sosteniéndose? Bueno. Sigamos adelante.

PLANEA PARA EL FUTURO

Supongamos que has ideado un nuevo producto o servicio asombroso que satisface todos los criterios delineados arriba. Bien por ti. Ahora es tiempo de planear.

Pregúntate: ¿Qué necesito hacer para convertir esta idea en realidad? ¿He desarrollado un plan de negocios? ¿Cuáles son mis necesidades de capital? ¿Cuán lejos estoy de tener un prototipo que funcione? ¿He buscado socios e inversionistas potenciales? ¿Cuál es mi estrategia de distribución?

En este punto, quizá quieras buscar un mentor si no lo tienes ya; un experimentado veterano de los negocios que pueda guiarte en la dirección correcta, señalar las dificultades potenciales y ayudarte a superarlas.

Yo aun dependo mucho del consejo de otros, aunque he sido un emprendedor por casi cinco décadas. Después de todo, sin la ayuda que recibí de algunos grandiosos mentores, Virgin quizá seguiría siendo solo una pequeña tienda de discos en algún lugar de Londres.

SOPESA LOS RIESGOS

Tuviste una idea, y ahora tienes un plan. Grandioso. Hablemos sobre ti ahora.

Theodore, dijiste que te estás sintiendo estancado, pero ¿cómo estancado? Pregúntate: ¿Preferiría seguir pagando mis cuentas o estoy dispuesto a vivir de mis ahorros por un tiempo? ¿Mantener mi actual estilo de vida es más importante que tener un nuevo inicio en la vida?

Mira, el emprendimiento gira totalmente en torno a correr riesgos; riesgos de vida potencialmente disruptivos y atemorizantes. Si tu familia depende de tu ingreso, es tu responsabilidad pensar las cosas muy cuidadosamente.

Si tu respuesta sigue siendo un rotundo y enfático “Sí” después de que hayas sopesado todos los riesgos, entonces estás listo para saltar.

JÚEGATELA

Si sigues conmigo en este punto, la siguiente fase debería ser sencilla: Jugártela. Cruza la línea. Y nunca mires atrás ni una sola vez. No lo lamentarás.

NO DEJES DE CREER

La clave del éxito es el compromiso firme y la atención total. Cometerás errores mientras lances tu producto o servicio; una tonelada de ellos. Pero mantén la vista en el premio y nunca parpadees. Si dejas de creer, toda tu empresa quedará en duda.

En mi caso, cuando nuestro equipo inició Virgin Atlantic con solo un avión y poco conocimiento de la industria de las aerolíneas, estábamos solos contra jugadores establecidos que estaban dispuestos a sepultarnos.

Nadie nos habría culpado de arrojar la toalla y regresar a la industria de la música. Sin embargo, vimos el potencial enorme en alterar y reinventar los viajes aéreos a través de un servicio superior y la innovación.

Así que seguimos adelante, y continuamos firmes después de tres décadas. Todo gira en torno del impulso.

Richard Branson

Fundador de Virgin Group y compañías como Virgin Atlantic America, Virgin Mobile y Virgin Active


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