Colombia, una democracia ícono del siglo XXI

Este viernes se celebra el Día Interamericano de las Relaciones Públicas. El país atraviesa un momento clave para esta actividad, pues en la medida en que las naciones crecen, se desarrollan y se convierten en sociedades de conocimiento, la comunicación actúa como dinamizadora del crecimiento.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
septiembre 26 de 2014
2014-09-26 01:14 a.m.

En una época en que al mundo lo desgarran las crisis en el mejor de los casos y los conflictos armados en el peor de los casos, la República de Colombia sobresale como un país que está logrando reconciliar sus diferencias y reconocer los intereses diversos de su población pluricultural.

Colombia se distingue por ser una nación enfocada en proveerles a sus ciudadanos un ambiente que acoja la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

La materialización de estas metas ha sido ardua y, durante la mayoría del siglo pasado, sangrienta.

Pero debemos reconocer, sobre todo hoy, en el Día Interamericano de las Relaciones Públicas, que la actividad de relacionamiento, deliberadamente o no, han jugado un papel en la creación de una democracia duradera y merecida que garantice los derechos humanos y que ofrezca oportunidades económicas a sus ciudadanos para que todos aprovechen la riqueza de los recursos naturales, como también la mentalidad y el vigor de los colombianos.

La gente misma fue la que, en últimas, actuó por iniciativa propia, apartándose de las décadas caóticas del pasado a cambio de una vida que ofrecía un nuevo punto de partida justo e igualitario.

Para Colombia, las relaciones públicas dirigidas con profesionalismo deben tener un objetivo doble: uno encaminado hacia el sector público y otro al sector privado.

Con respecto al sector público, el mundo debe conocer más acerca de la “nueva Colombia”.

Este objetivo implica un posicionamiento del país como miembro de la comunidad global consagrada a los ideales democráticos, como socio comercial, como un destino de extraordinaria belleza natural, encanto y cordialidad hacia los extranjeros, y como un socio dispuesto a participar en proyectos internacionales que contribuyan al bienestar general.

Las relaciones públicas para el país no solo deben contribuir a un adecuado posicionamiento de marca-país, como lo han venido gestionando los últimos Gobiernos, sino a construir la confianza necesaria en las instituciones del Estado, el sistema de justicia, sus gobernantes y el sistema jurídico garante de la inversión y la prosperidad económica.

En cuanto al sector privado, a través de las relaciones públicas tanto las empresas como las organizaciones sin ánimo de lucro pueden aprovechar las herramientas disponibles para capturar clientes potenciales y socios alrededor del mundo que creen en la nueva Colombia: compradores de productos y servicios que uno jamás asociaría con compañías colombianas, que además cuenten con una mentalidad novedosa y ofrezcan un intercambio cultural.

Las compañías colombianas tienen ahora la tarea, mediante las relaciones públicas, de comunicar a través de sus marcas los valores de la nueva Colombia: la convivencia pacífica, la solidaridad, el respeto y el interés general por encima del particular. En esta era que nos corresponde vivir, las noticias viajan a la velocidad de la luz y la labor del reportero ya no se limita al empleado de un medio de comunicación.

Hoy en día, en Colombia y en el mundo cualquier persona con un teléfono celular es un reportero en potencia. Sus medios son las redes sociales que se alimentan del realismo: historias sencillas que describen sucesos del día a día.

En este sentido, las relaciones públicas en Colombia enfrentan el desafío, como en otros países de transformarse hacia el mundo digital (Digital Public Relations), para facilitar el intercambio de opiniones e informaciones entre tomadores de decisión, líderes de opinión y ciudadanos, mediante prácticas éticas de comunicación digital: transparencia, independencia y respeto.

Colombia atraviesa un nuevo momento no solo para la nación, sino también para las relaciones públicas, pues en la medida en que los países crecen, se desarrollan y se convierten en sociedades de conocimiento, la comunicación requiere profesionalizarse y convertirse en elemento apalancador del desarrollo.

Me enorgullece, en el Día Interamericano de las Relaciones Públicas, que la empresa que lleva mi nombre y que fue fundada hace 60 años, fuese la primera de la industria de consultoría de relaciones públicas en llegar a Colombia y sea actualmente partícipe del proceso de transformación democrática y pacífica que vive el país.

Harold Burson, 
fundador y presidente emérito de Burson-Marsteller Worldwide.
 

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