¿Competitividad e innovación sin TIC?

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son hoy el eje transversal de la vida y el desarrollo de todos los pueblos.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
agosto 24 de 2012
2012-08-24 12:03 a.m.

Parece cosa de locos, y pensé en lo grande que es nuestra ignorancia. Un artículo de Manuel José Cárdenas, en Portafolio, me dio luces y obligó a hurgar entre mis archivos físicos y digitales acerca del tema, amén de actualizarme haciendo ‘minería de datos’ en la web.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son hoy el eje transversal de la vida y el desarrollo de todos los pueblos.

La única manera que tenemos de poder trascender y llegar a la sociedad del conocimiento –en la que ya viven unas cuantas– es lograr que el uso y la apropiación de las TIC sean un derecho fundamental y todos tengamos acceso a ellas.

No se trata de que todos tengan un móvil inteligente o smartphone, o que llegue la fibra óptica a todos los municipios de Colombia, sino que haya altos niveles de alfabetismo digital.

¿Hay un estudio serio acerca del uso y la apropiación de las TIC? En Valledupar, hace cinco años encontramos que el 87 por ciento de los docentes oficiales eran analfabetos digitales, y hace poco supe de varios maestros que están haciendo posgrados en Venezuela y no saben manejar un PC.

Mientras en el país se siga manejando la educación y la Ciencia, Tecnología e Innovación (C, T e I) con criterios políticos y clientelistas, jamás seremos un país equitativo. ¿Cómo puede una niña de estrato 1, que va a un hogar comunitario con una madre de familia, que no es siquiera bachiller, aprender algo?

En tanto no entendamos que sin educación no puede haber cambios sociales significativos, seguiremos siendo una sociedad desigual.

Sí, presidente Santos, sin educación, todos sus buenos intentos y logros podrían pasar desapercibidos si no se produce un revolcón en la forma como se manejan y asignan recursos a la educación, pues esta no puede ser un puente para cumplir metas de cobertura y fijarlas en nuestras estadísticas.

Y a la enseñanza con calidad no se llega si no hay buena formación en la primera infancia y los profesores seguimos siendo para el Estado unos pedigüeños. Presidente, ¿sabe usted cuánto gana un profesor de primaria en Finlandia y su nivel educativo?

Dirán algunos que el ejemplo es desproporcionado, pero es que para poder hablar de C, T e I, debemos comenzar a entender que hay que producir una revolución educativa que trascienda las próximas tres generaciones, y eso implica mejorar el nivel de los programas de licenciaturas y los salarios de los profesores.

No puede llegarse a la cátedra universitaria como un salvavidas laboral sin siquiera tener vocación para ello. Y no podemos seguir esperando las excepciones a la regla.

Mientras no haya una buena educación de ‘Cero a Siempre’, jamás tendremos un cuerpo doctoral que produzca los cambios científicos y tecnológicos que necesita nuestra sociedad.

Y no se puede seguir manejando la C, T e I al vaivén de los intereses o las visiones de este o aquel ministro. ¿Cómo así que los asuntos de innovación ya no los maneja Colciencias?

¿Cuál fue el criterio pragmático y objetivo para ese atraco? ¿Y cómo así que las TIC no hacen parte importante del Sistema Nacional de Competitividad? Lo dije en el artículo anterior: ‘No hay una política oficial de TIC’. Duélale a quien le duela, esa es la verdad.

El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones no se percató de dicho atraco o lo hicieron a sabiendas de él.

Las TIC no solo pueden ser una meta estadística del ministro del ramo para decir que se llegó o se va a llevar Internet a tantos hogares y poblaciones.

El uso y la apropiación de las TIC debe ser un asunto transversal a todo el Estado. No podemos seguir aumentando las diferencias entre los analfabetos digitales y los que no lo son, o continuar incrementando el número de marginados digitales, que es muy grande en Colombia, así no lo quieran reconocer.

Hay que fortalecer Colciencias.

La entidad se ha vuelto paquidérmica, lo sé y lo he sufrido.

Pero no se le resuelve un problema a alguien quitándole una pierna, se soluciona ayudándolo a caminar. Hay que reestructurar Colciencias y convertirlo en un ente ágil, y, por qué no, pensar en convertirlo en ministerio, para que se acabe tanta pendejada y que no tengamos que ver a los directores de dicha institución de mendicantes ante el Ministerio de Hacienda.

Lo de las regalías es un embeleco porque, además de habérselo quitado a las regiones, tampoco lo maneja directamente Colciencias. Ese 10 por ciento para C, T e I puede terminar siendo un botín para alcaldes y gobernadores inescrupulosos, y producirse una gran decepción y atraso mayor en nuestro desarrollo científico y tecnológico.

Espero que no sea tardía esta forma de unirnos a la carta que le envió la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (Acac) y un grupo de investigadores y académicos del país al presidente Santos, así como ojalá el mandatario entienda la importancia del tema.

Nicola Stornelli García 

Gestor del Puerto Digital de Valledupar y de Cesar Digital.

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