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Ninguno de los tres más grandes bancos centrales en los países avanzados está retirando la liquidez y no lo harán antes de un año, en el mejor de los casos. Es más, Estados Unidos y Japón la están aumentando, y la Eurozona está próxima a hacerlo nuevamente.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 29 de 2014
2014-05-29 12:36 a.m.

La mayoría de los economistas locales, las autoridades económicas y la prensa especializada están confiando en que el peso colombiano no tiene otro camino distinto a la devaluación debido a la normalización monetaria en EE. UU. y a la desaceleración china. Es cierto que estos factores podrían resultar en un debilitamiento de la moneda en los próximos años, pero en esa transición se van a registrar altibajos y episodios de fortalecimiento como el actual. Adicionalmente, el ciclo de subida de tasas que inició el Banco de la República y la aceleración del crecimiento económico local, en contraste con lo que se observa en la mayoría de países de la región, también genera un atractivo importante para la entrada de flujos de inversión hacia Colombia. Por esta razón, mantenemos nuestro pronóstico de 1.875 pesos por dólar al cierre de año, con un promedio anual de 1950 pesos por dólar.

¿RETIRO DE LIQUIDEZ GLOBAL?

El argumento principal para la esperada devaluación del peso es el retiro de la liquidez en los países avanzados. Suena evidente: si el aumento de la liquidez en estos años presionó la revaluación del peso, el retiro debe producir el efecto contrario. El problema de este argumento es que ninguno de los tres más grandes bancos centrales en los países avanzados está retirando la liquidez y no lo harán antes de un año, en el mejor de los casos. Es más, EEUU y Japón la están AUMENTANDO, y la Eurozona está próxima a hacerlo nuevamente.

EE. UU. está en una etapa temprana de la normalización monetaria, la cual consiste en REDUCIR el dinero que imprime mensualmente. El año pasado imprimió 85 mil millones de dólares cada mes, pero ese monto se ha reducido gradualmente desde enero y en junio se van a inyectar 45 mil millones. De esta forma, hasta finales del año se va a imprimir un total de 145 mil millones de dólares nuevos al sistema financiero global, el mismo monto que se inyectó en todo 2012 cuando las condiciones económicas de ese país eran más frágiles.

En efecto, EE. UU. está AUMENTANDO la liquidez, aunque a un menor ritmo; NO LA ESTÁ RETIRANDO. Esos nuevos dólares, que antes no existían, van a querer buscar mejores retornos que los que se consiguen en ese país, especialmente considerando que después de que finalicen las inyecciones mensuales de liquidez, transcurrirá casi un año para que la tasa de interés de referencia de ese país comience a subir desde el 0 % vigente. En consecuencia, los países emergentes con buenos fundamentales, como Colombia, van a seguir muy presentes en el radar de los inversionistas, y serán receptores importantes de capital extranjero, como ha ocurrido en los últimos dos meses.

Por su lado, la Eurozona mantiene un claro sesgo hacia AUMENTAR la liquidez. Según las últimas declaraciones del Banco Central Europeo, es casi seguro que en junio recortará la tasa de referencia desde el nivel mínimo histórico vigente de 0,25 % y que la mantendrá en el nuevo nivel mínimo al menos unos tres años.

Adicionalmente, ya hay acuerdo unánime para implementar un programa de inyecciones de liquidez que le haga frente al creciente riesgo de deflación, en caso de ser necesario. Los técnicos del Emisor europeo ya han corrido modelos del impacto de imprimir hasta 1 billón de euros (1,4 billones de dólares), que sería más que el billón de dólares que inyectó EE. UU. en todo el 2013. La Eurozona se está alistando para AUMENTAR la liquidez y no la retirará antes del 2018, en el mejor de los casos.

Finalmente, Japón está imprimiendo unos 70 billones de yenes anuales, por lo menos hasta finales del 2014, lo que equivale a un AUMENTO en la liquidez cercano a 70 mil millones de dólares por mes. Este programa de estímulo tiene como objetivo subir la inflación a 2 % a comienzos del 2015, pero parece poco probable que se logre ese objetivo, especialmente porque ha habido una importante desaceleración del gasto de los hogares a raíz del aumento en el impuesto al consumo en abril. Casi todos los especialistas económicos de Japón esperan que ese país AUMENTE el ritmo de inyecciones mensuales de liquidez en el segundo semestre y que el programa se extienda durante buena parte del 2015.

De esta forma, lo más probable es que Japón imprima el equivalente a 1 billón de dólares nuevos en los próximos 12 meses, que es la misma cantidad que imprimió EE. UU. durante todo el 2013; con la gran diferencia de que la economía japonesa es una cuarta parte de la estadounidense, así que el exceso de liquidez se irrigará más fácilmente al sistema financiero global.

PRECIOS DEL PETRÓLEO: CHINA NO SERÁ EL DETERMINANTE

En cuanto a China, el argumento principal es que su desaceleración económica implica menores precios de las materias primas, así que los países exportadores de estos bienes registrarían menos entradas de divisas. El problema de este argumento es que las exportaciones colombianas dependen principalmente del petróleo, y su precio internacional NO ha caído. Su nivel promedio de este año es superior al del 2013 y su nivel actual es aún mayor.

El comportamiento de los precios del petróleo seguirá afectado al alza por la volatilidad global relacionada con las tensiones geopolíticas entre Rusia y Occidente, por las restricciones de oferta que aún persisten en el mercado internacional del crudo, por el mayor crecimiento de la demanda global, y por la liquidez adicional que esperamos que inyecten Japón y la Eurozona.

Andrés Pardo Amézquita

Gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana

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