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Consultorio/Un fin lejano

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
julio 24 de 2013
2013-07-24 11:33 p.m.

El plan que propone el Banco de la Reserva Federal (Fed) en EE. UU. para, eventualmente, reducir su programa de compra de activos no implicaría un retiro del estímulo monetario, a la vez que los aumentos en su tasa de interés de intervención podrían ocurrir más tarde de lo esperado, hacia la segunda mitad del 2015. Por otro lado, los estímulos de los otros grandes bancos centrales del mundo se han intensificado recientemente y compensarían más que proporcionalmente el menor flujo de inyección de liquidez por parte de la Fed en el 2014. En nuestra opinión, el fin de la amplia liquidez global aún es lejano, lo cual contribuirá, en el corto plazo, a un retorno de flujos de inversión de portafolio a países emergentes con buenos fundamentales, aunque a un ritmo más moderado que el observado en los últimos años.

EE. UU.: REDUCIR NO ES RETIRAR

En EE. UU., el plan de la Fed de reducir la compra de activos no implica un retiro del estímulo monetario. Una vez se produzca este anuncio (hacia finales del 2013), la inyección mensual de liquidez pasará de 85 mil millones de dólares a 60-70 mil millones, y luego habrá un par de reducciones escalonadas más hasta suspender las inyecciones definitivamente. Entre cada anuncio pueden transcurrir unos 3 meses. Todo el proceso tardará unos 9 meses a partir de enero del 2014.

Bajo este escenario, la Fed inyectará unos 400 mil millones de dólares al sistema financiero global en todo el 2014; claramente menos que el billón que inyectará este año (en lo corrido del año ya son 550 mil millones), pero sustancialmente por encima de los 150 mil millones que inyectó en todo el 2012.

Nuestro escenario de desmonte gradual a partir de diciembre se sustenta en que el pronóstico de crecimiento económico de la Fed para 2013, de 2,5 %, luce altamente optimista, considerando que el PIB sOlo creció 1,8 % en el primer trimestre, que los datos recientes apuntan firmemente a que el crecimiento del segundo trimestre fue menor, que el impacto del ajuste fiscal de comienzos de año aún no se ha sentido plenamente, y que el endurecimiento reciente en las condiciones financieras (fuerte aumento en las tasas de interés de los Bonos del Tesoro, de la deuda corporativa y del crédito hipotecario) introdujo un riesgo adicional a la baja en la dinámica de crecimiento para este año. Igualmente, se sustenta en el actual escenario de muy baja inflación, con tendencia descendente y ubicándose en uno de los niveles más bajos históricos, junto con mejoras muy moderadas en el mercado laboral.

Adicionalmente, el Presidente de la Fed reiteró que sigue anticipando que la tasa de interés de referencia se mantendrá en los niveles excepcionalmente bajos actuales por un tiempo prolongado, y que no habrá aumentos mientras el desempleo se encuentre por encima de 6,5 % (actualmente es 7,6 %). Igualmente, explicó que la Fed podría no comenzar con los aumentos de tasas una vez se cruce el umbral de 6,5 % (este nivel servirá como guía para que comience a discutirse la conveniencia de un incremento de tasas, pero no necesariamente lo hace inminente), e incluso mencionó la posibilidad de que dicho umbral se reduzca (posiblemente a 6 %), debido a que la tasa de desempleo ha estado sobreestimando la salud del mercado laboral en todo el proceso de recuperación. De esta forma, prevemos que la tasa de política comenzaría a aumentar hacia la segunda mitad del 2015, con riesgo a que el ciclo de aumentos se posponga al 2016. Sólo hasta ese momento se podrá hablar de ‘retiro’ del estímulo monetario.

MÁS EXPANSIÓN EN LOS OTROS GRANDES BANCOS CENTRALES

Simultáneamente, los otros grandes bancos centrales del mundo han adoptado posturas de política monetaria más laxas recientemente, las cuales creemos que pueden compensar el menor flujo de inyección de liquidez por parte de la Fed.

Hace tan solo tres meses, el Banco de Japón (BoJ) anunció un nuevo programa de ‘expansión cuantitativa’, el cual inyectará alrededor de 132 billones de yenes (1,4 billones de dólares) al sistema global desde abril de este año hasta finales del 2014. En efecto, aunque el próximo año la Fed inyectará 600 mil millones de dólares menos frente al total de 2013 (según lo explicamos previamente), el BoJ inyectará el equivalente a 800 mil millones de dólares adicionales en todo el 2014.

En Europa, tanto el Banco Central de Inglaterra como el Banco Central Europeo (BCE) introdujeron una nueva medida para relajar aún más sus posturas de política monetaria. Ambos anunciaron ‘guías futuras’ de sus respectivas tasas de interés de intervención, en donde se comprometieron a mantenerlas en los niveles bajos actuales por un tiempo prolongado, lo cual debería empujar hacia abajo las tasas de los bonos de gobierno de mayores plazos. En particular, el BCE mantuvo un sesgo a la baja al resaltar que el nivel de la tasa de política en el futuro podría ser, incluso, menor al actual. En efecto, estas ‘guías futuras’ equivalen a un relajamiento de la política monetaria en Inglaterra y en la zona euro, por el efecto a la baja que producen en las tasas de mayores plazos.

El fin de la amplia liquidez global no está cerca y esto contribuirá a que algunos flujos de inversión de portafolio, que salieron despavoridos en las últimas semanas, vuelvan a buscar rendimientos interesantes en activos de países emergentes con fundamentales sólidos.

Andrés Pardo Amézquita, gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.

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