Consultorio/ Paciencia muda

El mensaje de la FED sigue siendo que su tasa de interés subirá en los próximos meses. El hecho de que los países emergentes y sus respectivas monedas se hayan valorizado, después de la reunión de la Reserva, significa que ya se había incorporado la inminencia de un ciclo de alzas de tasas.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
marzo 31 de 2015
2015-03-31 12:57 p.m.

El comportamiento de los mercados financieros en la última semana evidencia que estos han incorporado buena parte del eventual aumento de tasas de interés en EE. UU., pero no el momento de su inicio ni su velocidad. Por esta razón veníamos anticipando episodios de volatilidad en los activos locales y en la tasa de cambio, con una alta probabilidad de reversión en las desvalorizaciones recientes. Las últimas declaraciones del Banco de la Reserva Federal (la FED) han aumentado la probabilidad de que el inicio de la normalización monetaria en EE. UU. comience más tarde de lo que se anticipaba, así que ratificamos nuestra expectativa de que el primer aumento de tasas de interés ocurrirá en el último trimestre del 2015.

En la reunión de la FED de la semana pasada se eliminó la promesa de ser paciente a la hora de comenzar con el aumento de tasas de interés en EE. UU. La presidenta de la entidad, Janet Yellen, explicó que esto significa que el primer aumento podría ocurrir en cualquiera de las reuniones a partir de junio. Desde hace varios meses el grueso del mercado está anticipando que ese sería el mes de cambio de postura, entonces ¿por qué el dólar y las tasas de interés de los bonos globales han bajado significativamente desde entonces?

Tanto el tono del comunicado de la reunión como las nuevas proyecciones económicas de los miembros del Comité de la FED fueron menos optimistas, lo que sugiere que la subida de tasas podría ser más demorada.

Primero, se aclaró que eliminar la promesa de ser paciente para comenzar con la subida de tasas de interés no significa que la FED será impaciente, ni que la decisión se vaya a tomar necesariamente en junio.

Segundo, la FED resaltó que la economía se ha moderado, mientras que en la reunión previa se refería a una expansión sólida. Adicionalmente, por primera vez se destacó que las exportaciones se han debilitado, lo cual es una clara alusión a los efectos negativos del fuerte y rápido fortalecimiento del dólar en los últimos 6 meses.

Hace tiempo veníamos advirtiendo que el debilitamiento de la economía mundial y el fortalecimiento del dólar estaban generando riesgos a la baja en el crecimiento económico de EE. UU., y por eso anticipábamos una recuperación más lenta. En efecto, el Índice de Sorpresas Macroeconómicas de Bloomberg, que mide la diferencia entre los datos observados y el promedio estimado por los analistas, se ubica en terreno negativo desde comienzos de enero y actualmente registra su nivel más bajo en 6 años. Igualmente, el pronóstico de crecimiento del PIB para el primer trimestre del 2015, según el nuevo modelo del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, ha bajado de 2% en enero a tan sólo 0,2% esta semana.

En consecuencia, los miembros del Comité recortaron sus previsiones de crecimiento del PIB para este año, cuyo promedio pasó de 2,8% a 2,5%. Sin embargo, el menor optimismo no se limita al 2015.

La proyección promedio para el 2016 bajó de 2,75% a 2,5% y la del 2017 bajó de 2,4% a 2,2%, lo cual refleja unas preocupaciones más profundas sobre el ritmo de la recuperación económica.

Tercero, la FED volvió a manifestar su preocupación por los bajos niveles de inflación y de las expectativas, ambos muy por debajo de la meta de 2%. En el comunicado se mencionó que el momento apropiado para subir las tasas de interés dependerá de que el Comité esté ‘razonablemente confiado’ de que la inflación volverá a la meta en el mediano plazo; sin embargo, creemos que esa confianza se ha deteriorado pues los miembros del Comité bajaron sus proyecciones de inflación, a la vez que la observada continuó cayendo.

La proyección promedio de inflación al cierre del 2015 bajó de 1,3% a 0,7%, principalmente debido a la fuerte caída de los precios de la energía. No obstante, la proyección promedio para la inflación núcleo al cierre de año, que precisamente excluye los precios de la energía y de alimentos, también bajó de 1,65% a 1,35%, lo que evidencia que el entorno desinflacionario es más generalizado. Las previsiones para 2016 bajaron ligeramente, pero también se ubican por debajo de la meta.

Cuarto, los miembros del Comité revisaron su estimación promedio de tasa de desempleo de largo plazo, bajándola de 5,35% a 5,1%, lo cual significa que el nivel de subutilización laboral es mayor que lo que se estimaba y que falta más tiempo para que el mercado laboral retorne a la normalidad.

Quinto, los miembros del Comité redujeron sus estimaciones de tasa de interés de referencia para los próximos tres años. Por ejemplo, la tasa estimada al cierre de 2015 bajó de 1,125% a 0,625%, y la del 2016 bajó de 2,5% a 1,875%. El Comité ahora cree que el ritmo de aumento de tasas de interés deberá ser más lento de lo que se estimaba.

El mensaje de la FED sigue siendo que su tasa de interés subirá en los próximos meses y esto no es una novedad. El hecho de que los mercados de países emergentes y sus respectivas monedas se hayan valorizado después de la reunión de la FED significa que ya se había incorporado la inminencia de un ciclo de subida de tasas de interés en EE. UU. próximamente, pero más pronto y más rápido de lo que ahora sugiere el tono de su último comunicado. De ahí la importancia de entender las expectativas, y no solo analizar los hechos, para determinar el comportamiento de los mercados financieros.

Andrés Pardo Amézquita,
Director Ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.

@andrespardoa

 

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