Consultorio / La reforma en los tiempos del déficit

Corficolombiana considera que el ajuste fiscal que hace falta para el 2016 se enfocará principalmente en aumentar los ingresos a través de una reforma tributaria este año.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
abril 17 de 2015
2015-04-17 01:46 a.m.

Creemos que el déficit fiscal en el 2015 será mayor que el que estima el Gobierno, pues esperamos que la economía crezca por debajo de las proyecciones oficiales, lo que afectará aún más el recaudo tributario. Sin embargo, en nuestra opinión, este mayor déficit será muy manejable. En todo caso, insistimos en que el Gobierno ya debe estar pensando en las cuentas fiscales del 2016, que es cuando más fuerte se sentirá el impacto de la caída de los precios del petróleo. En esta columna explicamos la magnitud del ajuste fiscal adicional que tendrá que hacer el Gobierno para cumplir con la Regla Fiscal en el 2016, lo cual probablemente requerirá de una reforma tributaria este año.

La Regla Fiscal exige un déficit fiscal estructural de 2,2% del PIB este año, pero permite que el déficit observado sea superior si el PIB proyectado es menor a su potencial (brecha del producto negativa) y si el precio del petróleo proyectado es inferior a su nivel estructural de mediano plazo. Según nuestros cálculos, la Regla Fiscal permitirá un aumento del déficit de 0,2% del PIB debido a que la brecha del producto será negativa (el Gobierno sólo espera que sea 0,1% pues su proyección de crecimiento es 4,2%, mayor que la nuestra de 3,6%, pero inferior al crecimiento potencial estimado de 4,8%) y 0,5% del PIB por los menores precios del petróleo (proyección de 48 dólares por barril, comparada con un precio estructural estimado de 98). En consecuencia, estimamos un déficit fiscal de 2,9% del PIB en el 2015.

Esto equivale a 23,6 billones de pesos, superando los 23 billones que estima el Gobierno.

Creemos que este mayor déficit es muy manejable y no debería haber dificultades para conseguir los recursos adicionales en el mercado de deuda pública local o externo. Incluso, si el crecimiento del PIB fuera cercano a 3% en el 2015, el déficit fiscal podría aumentar en 1,2 billones de pesos frente a las proyecciones del Gobierno, llevándolo a 3% del PIB. Este monto tampoco sería difícil de cubrir en el mercado de deuda pública.

Aun así, fue necesario que el Gobierno anunciara un recorte de gasto público por 6 billones de pesos para cumplir con la Regla Fiscal este año. Sin ese recorte, el déficit fiscal podría ascender a 3,6% del PIB en el 2015.

El financiamiento para el 2015 parece estar bajo control. Sin embargo, el impacto de los menores precios del petróleo será mayor en el 2016. Este año, el impacto se suaviza por dos razones. Primero, porque dos terceras partes de los ingresos petroleros del Gobierno dependen de los resultados financieros de las empresas del sector en el 2014, cuando los precios del crudo fueron mucho más altos.

Segundo, porque el precio estructural que definió el Comité de la Regla Fiscal fue de 98 dólares por barril (dpb), así que el Gobierno podrá aumentar el déficit fiscal y emitir más deuda para sustituir todo el faltante que se produzca por precios menores a ese.

En el 2016 la situación será más difícil. Primero, porque más de la mitad de los ingresos petroleros de ese año se afectarán por los pobres resultados financieros de las empresas del sector en el 2015. Segundo, porque creemos que el Comité de la Regla Fiscal bajará su estimación de precio estructural del petróleo a niveles de 75 dpb (antes se estimaba en 99 dpb), y si el precio observado llegara a ubicarse por debajo (alrededor de 65-70 dpb), la Regla Fiscal no permitirá que el déficit aumente tanto como en el 2015.

Bajo estos escenarios, y considerando que el déficit fiscal estructural que exige la Regla Fiscal para el 2016 es de 2,1% del PIB, creemos que el aumento permitido del déficit será de 0,5% del PIB: 0,3% por brecha negativa del producto (estimamos un crecimiento del PIB de 3,6% en el 2016) y 0,2% por menores precios del petróleo. Eso significa que el déficit fiscal en el 2016 deberá ser de 2,6% del PIB o 22,1 billones de pesos.

Sin embargo, si no se hacen ajustes adicionales para aumentar los ingresos o reducir los gastos, estimamos que el déficit fiscal del 2016 ascendería a 27,7 billones o 3,1% del PIB. Para cumplir con la Regla Fiscal, se requieren ajustes adicionales por 5,6 billones de pesos (0,5% del PIB).

Nuestras estimaciones del 2016 ya capturan los efectos del recorte de gasto de 6 billones de pesos en el 2015. Es decir, los rubros del gasto que se afectan este año no aumentan en el 2016 a los niveles del 2014, sino que crecen a una tasa consistente con la del PIB, pero parten de una base más baja porque ya sufrieron un recorte. Así que nuestras cifras ya incorporan implícitamente un recorte de gasto cercano a 6 billones de pesos en el 2016. Si ese no fuera el caso, el déficit fiscal del próximo año sería de 3,7% del PIB.

Por esta razón, seguimos creyendo que el ajuste fiscal que hace falta para el 2016 se enfocará principalmente en aumentar los ingresos a través de una reforma tributaria este año. Un cambio probable sería el incremento de la tarifa general del IVA de 16% a 18%, lo cual aumentaría el recaudo de IVA interno en 3,8 billones de pesos (recaudo de IVA e Impuesto al consumo subiría de 33,4 a 37,2 billones) y el de IVA externo en 1,8 billones (subiría de 19,3 a 21,1 billones), precisamente los 5,6 billones que se requerirían para cumplir con la Regla Fiscal.

Andrés Pardo Amézquita,
Director Ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.

Carmen Salcedo Saldaña,
Subdirectora de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.
 

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