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El sentimiento de mercado actual es negativo y esta situación puede mantenerse variassemanas. Se espera que hacia finales del año se observe una reversión significativa de los movimientos adversos que han presentado los mercados en las últimas semanas.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
octubre 22 de 2014
2014-10-22 05:21 a.m.

La turbulencia reciente de los mercados financieros ha estado impulsada principalmente por un deterioro en las perspectivas de crecimiento económico global. En nuestra opinión, esta reacción parece ser excesiva, pues los datos económicos que se han conocido últimamente no evidencian un panorama considerablemente distinto al que venimos anticipando desde hace meses. La aversión al riesgo podría mantenerse por algunas semanas, pero creemos que a finales del año varios indicadores de mercado revertirán en buena medida los movimientos adversos que han presentado en el último mes.

Desde hace un tiempo venimos advirtiendo que el crecimiento económico global en los próximos dos años continuará siendo mediocre. EE. UU. es una de las pocas grandes economías con una dinámica de recuperación sostenida en el corto plazo. Sin embargo, hemos destacado que esa evolución continuará siendo lenta y por eso hemos mantenido nuestra expectativa de que falta un tiempo considerable para que comience el ciclo de normalización de tasas de interés, hacia finales del 2015 y no a mediados de año, como espera el grueso del mercado.

También hemos mantenido un alto escepticismo con respecto a las economías de Europa y Japón, y por eso esperamos medidas adicionales y cuantiosas de estímulo monetario en ambas regiones a finales del año o comienzos del próximo. El caso más preocupante es el de la Eurozona, en donde hemos destacado que los programas de inyección de liquidez que se anunciaron en junio y septiembre no serán suficientes.

Finalmente, hemos explicado que el desempeño de las economías emergentes, y especialmente el de las de mayor tamaño (Brasil, India, Indonesia, Rusia, Suráfrica y Turquía) ha sido decepcionante y que las expectativas de corto plazo no son de fortalecimiento, debido a las debilidades estructurales que se han hecho evidentes en el último año y que están siendo dominadas por el complejo entorno financiero global. El caso de China tampoco es sorpresivo, pues hace años venimos esperando una desaceleración gradual que se ha venido materializando, y que hemos calificado de necesaria para corregir los desbalances estructurales que impedían que sus tasas de crecimiento económico de hace unos años fueran sostenibles.

Nunca hemos compartido la expectativa de un repunte económico sólido en el corto plazo y por eso habíamos anticipando que el FMI rebajaría nuevamente sus pronósticos de crecimiento económico, como en efecto ocurrió este mes. No obstante, las revisiones fueron moderadas. El pronóstico de expansión global en el 2014 sólo se redujo en una décima con respecto al publicado en julio y el del 2015 solo se redujo en dos décimas. Los pronósticos de crecimiento de las economías emergentes se redujeron en igual proporción, mientras que los de las desarrolladas prácticamente no cambiaron.

Incluso, uno de los indicadores más confiables y de menor rezago de la dinámica de crecimiento mundial, el PMI Global compuesto con datos al cierre de septiembre, muestra un debilitamiento moderado en los últimos dos meses, pero se ubica en uno de los niveles más altos de los últimos tres años y sugiere una situación lejana a la de una recesión.

Por su lado, creemos que las fuertes caídas de los precios de las materias primas no reflejan un marcado deterioro del crecimiento global. Este comportamiento ha estado impulsado principalmente por importantes disminuciones de los precios de bienes agrícolas y del petróleo, debido a incrementos de oferta y menores riesgos derivados de las tensiones geopolíticas. En contraste, los precios de los metales industriales, que son mejores indicadores líderes de la actividad económica global, se han sostenido relativamente bien y su caída ha sido moderada.

Finalmente, algunos de los movimientos bruscos que se han observado en los mercados mundiales podrían ser positivos para la economía global en el agregado neto. Las menores tasas de interés de los bonos gubernamentales de mediano y largo plazo, especialmente los de EE. UU. y Europa, implican un relajamiento de las condiciones financieras.

Por ejemplo, en EE. UU. las tasas de interés de los créditos hipotecarios a 30 años han caído a su nivel más bajo en 16 meses, impulsadas por el fuerte descenso de las tasas de los Bonos del Tesoro de igual plazo, que ya prácticamente han revertido todo el aumento que se observó desde junio del 2013 cuando se conocieron las primeras señales de que podría comenzar el desmonte de los estímulos monetarios. Estos niveles podrían dar un nuevo impulso a la recuperación del mercado inmobiliario en EE. UU., el cual se ha ralentizado considerablemente en el último año.

Igualmente, los menores precios del petróleo equivalen a un recorte de impuestos en los precios de los combustibles, especialmente en los países desarrollados como EE. UU., Europa y Japón, en donde la dinámica de consumo continúa siendo débil. Estos menores precios son negativos para los países productores, como Colombia, pero en el neto global el efecto es positivo.

En el caso particular de EE. UU., las menores tasas de interés de largo plazo y los menores precios del petróleo pueden compensar parcialmente los efectos negativos del menor crecimiento económico global y de la fuerte apreciación del dólar.

Desafortunadamente, el sentimiento de mercado actual es negativo y esta situación puede mantenerse varias semanas, lo cual seguirá generando presiones bajistas sobre los precios de activos de mayor riesgo, similar a lo que vivieron los mercados emergentes en el primer trimestre del año. Por esta razón y por nuestro análisis previo esperamos que hacia finales del año se observe una reversión significativa de los movimientos adversos que han presentado los mercados en las últimas semanas.

Andrés Pardo Amézquita
Gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana

 


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