Coyuntura/¿Canadá, nuevo miembro de la Alianza del Pacífico?

En su fase de consolidación, la AP ya inició el desarrollo de un esquema creativo para vincular a los estados observadores en áreas específicas de cooperación. Canadá, que cumple con el requisito de adhesión, tiene una oportunidad para integrarse y visibilizarse en América Latina.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 20 de 2015
2015-05-20 02:45 a.m.

La Alianza del Pacífico (AP) agrupa desde 2012 a 4 estados parte: Chile, Colombia, México y Perú.

Hoy Costa Rica y Panamá tienen oficialmente el estatus de observadores-candidatos. Guatemala le ha anunciado su interés de ser miembro a Chile y a México.

Nueva Zelanda ha propuesto o ser miembro de pleno derecho, o negociar un acuerdo de libre comercio con la AP. Más de 30 países tienen ya la condición de estados observadores. ¡Es una rápida evolución!

La AP tiene 2 tratados madre –que se espera entren en vigor el 01 de enero de 2016–: el Acuerdo Marco y el Protocolo Adicional (equivalente a un Tratado de Libre Comercio).

Siendo más que un mero pacto comercial y habiendo avanzado pragmáticamente mediante compromisos voluntarios de cooperación consensuada en áreas de trabajo que van desde la educación, la innovación, hasta la cooperación científica, la AP debe ahora consensuar la respuesta a esta pregunta: ¿consolidarse o ampliarse a nuevos miembros plenos?

En su fase de consolidación, la AP ya inició el desarrollo de un esquema creativo para vincular a los estados observadores en áreas específicas de cooperación.

Se trata de articular áreas de cooperación de beneficio mutuo entre la AP y los observadores. Por ejemplo, Alemania cooperará en educación dual; EE.UU en facilitación del comercio y Nueva Zelanda en transferencia de tecnología en la industria láctea.

En materia de ampliación, la AP es un grupo abierto. Según el Acuerdo Marco, el único requisito para adherir a la AP es tener un acuerdo de libre comercio vigente con cada uno de los países parte (Art. 11).

Si el candidato es aceptado –por consenso– como miembro pleno, su protocolo de adhesión tendrá rango de tratado y deberá surtir la aprobación interna en cada país miembro. Lo anterior está reglamentado en un documento de lineamientos de adhesión a la AP aprobado en mayo de 2014.

En la región de las Américas, los únicos países que cumplen plenamente hoy con el único requisito de adhesión formal son Canadá y Estados Unidos.

Ni Panamá ni Costa Rica, siendo observadores - candidatos, cuentan aún con acuerdos de libre comercio vigentes con Colombia y no los tendrán antes de 2017.

Por primera vez Canadá tiene una oportunidad histórica de integrarse, consolidarse y visibilizarse en Latinoamérica si pide admisión plena en la AP.

Tiene TLC en vigor con todos: México desde 1994; Chile desde 1997; Perú desde 2009 y Colombia desde 2011. Sus inversiones, comercio, cooperación y relaciones bilaterales con los países miembros del grupo están en el punto histórico más alto.

La inversión canadiense en la AP ya supera los US$40 billones en sus sectores claves: el minero-energético, financiero, de servicios públicos (acueducto y energía), químicos y agroalimentario, con oportunidades para ampliarla en infraestructura, servicios de ingeniería y educación.

Pese a que su comercio y sus cadenas globales de valor se concentran con México, su dinámica con los otros países de la AP crece vigorosamente.

Su relación con el grupo es madura, de confianza. Comparte los principios, valores y objetivos establecidos en el Acuerdo Marco y es ejemplar promotor de la democracia, el libre comercio, la separación de poderes, la responsabilidad social empresarial, y de la protección y promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

El gobierno Harper ha priorizado la cooperación con la AP y sus países miembros. El Primer Ministro ha participado en las Cumbres Presidenciales en su calidad de observador como si se tratara de la Alianza del ‘Atlántico’. Son gestos políticos de compromiso con el naciente grupo que no ha tenido hasta ahora ningún jefe de estado o de gobierno de los observadores ubicados en el Asia Pacífico.

Su agenda de cooperación con la AP ya está definida y por impulsarse en las áreas de educación; facilitación del comercio; cooperación técnica y científica; pequeña y mediana empresa, y recursos naturales.

¿Pero qué detiene a Canadá para dar el paso de observador a miembro pleno de la AP?

Su infundada creencia de que para adherir tendría que eliminar los requisitos de visa para todos los nacionales de la AP.

Canadá no le exige visas a los chilenos desde noviembre de 2014 y las mantiene para los demás países parte.

Aclaro que al adherir solo asumiría compromisos de “flexibilización progresiva” de las visas, no de eliminación, ya que el objetivo es construir un área de integración hacia la libre movilidad de personas, además de los bienes, servicios y capital.

Ojalá este G8, miembro de Apec, del TPP y líder en educación, tecnología e innovación, lea y entienda la oportunidad histórica que tiene servida y la AP lo invite y admita para potenciar el beneficio mutuo y la influencia que traería al grupo su membresía.

Ricardo Duarte Duarte

Socio de Duarte Garcia Abogados

Exnegociador del TLC con Canadá

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