Coyuntura / Hay que incentivar la formalización de las pymes

El estudio ‘La informalidad empresarial en Colombia -caracterización-’, de la Universidad Externado de Colombia, evidencia que ingresos, utilidades y transformación tecnológica, entre otros, crecen al interior de las pequeñas y medianas empresas cuando dan el paso a la formalidad.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
enero 22 de 2014
2014-01-22 02:07 a.m.

Muchos microempresarios en Colombia temen que el proceso de formalización es un acto negativo para su futuro empresarial, ya que los condena a pagar impuestos y prestaciones sociales de por vida, restando aún más, los bajos niveles de rentabilidad de su negocio.

¿No será que la formalización lo que ofrece en realidad es una oportunidad para conquistar nuevos mercados, mejorar sus niveles de rentabilidad y mantener su permanencia competitiva a través del tiempo?

En un reciente estudio realizado de la Universidad Externado de Colombia ‘La informalidad empresarial en Colombia - caracterización’, se definió que los beneficios de pertenecer a la economía formal se traducen en un mayor volumen de ventas, al hacer a la empresa más visible ante el mercado local (incluyendo licitaciones con el Gobierno), y ante el mercado extranjero, donde sin duda debemos incluir al reciente Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos, nuestro principal socio comercial (38,3 por ciento de nuestras exportaciones).

A ese destino podrán llegar diferentes productos generados por las microempresas colombianas, como: frutas, hortalizas, lácteos, flores, galletería y chocolates, además de textiles y confecciones, cueros y manufacturas, entre otros.

La disminución de aranceles reducirá los costos de producción, la actualización tecnológica y las mejoras en productividad de las pequeñas y medianas empresas.

Adicionalmente, existe un incentivo importante que propuso el Gobierno al expedir la Ley 1429 de 2010 o Ley de formalización y generación de empleo que, entre muchos beneficios, proporciona importantes apoyos fiscales a las microempresas que se formalicen a partir de enero del 2011.

PAGO DE IMPUESTOS

Dichos beneficios se resumen en una progresividad en el pago de impuestos de renta que se inicia con el 0 por ciento en los dos primeros años y que finaliza en el año sexto, cuando se pagara el 100 por ciento del impuesto, progresividad para el pago de parafiscales, de impuestos de industria y comercio, y en la matricula mercantil y su renovación.

Este iniciará con 0 por ciento y se va incrementando en un esquema similar al impuesto de renta.

Otro factor positivo de la formalización es sin duda, el poder tener acceso al crédito financiero y abandonar definitivamente el crédito del agio, que según cálculos del estudio del Externado, puede significar una tasa del 820 por ciento anual.

En este sentido, entidades especializadas como Bancoldex y la banca comercial jugarán un papel importante en aumentar el bajo porcentaje de inclusión financiera que existe en el país. (Se estima que solo un poco más del 60 por ciento de los colombianos se encuentran bancarizados).

Además, estar en el mundo de la formalidad le evitará riesgos de posibles sanciones por parte de la Dian o demandas laborales que podrían terminar con el futuro de la microempresa.

MAYORES BENEFICIOS

No por nada, más de 290.000 nuevos microestablecimientos se registraron en las cámaras de comercio del país, durante el primer año de vigencia de la Ley, que aunque no implica un proceso de formalización, es un avance importante en las pretensiones del Gobierno.

El estudio contempla la proyección de los estados financieros de una microempresa que se mantiene en la informalidad durante 10 años con los riesgos descritos, y otra que se formaliza con los beneficios identificados, a partir de una estructura financiera idéntica.

En forma preliminar el estudio concluye al finalizar el periodo, que los niveles de utilidad neta se multiplican por 4 para la empresa convertida a formal.

Sus activos son dos veces los de la empresa informal, dados los mejores excedentes de caja, lo que permite a su vez registrar menores niveles de endeudamiento.

Por otra parte, la rentabilidad para los propietarios será del 22 por ciento frente al 15 por ciento del informal.

Se vuelve interesante revisar estas cifras.

Esto deja abierta una pregunta: ¿Las empresas disponen de las condiciones necesarias y los incentivos para formalizarse y pagar impuestos y prestaciones sociales de por vida?

La realidad es que ser formal tiene muchas ventajas, pero el Estado debería mejorar las condiciones para motivar que los pequeños empresarios y emprendedores salgan de la informalidad, creando incentivos, incluso para el sector financiero, a fin de acompañe en este proceso.

Óscar A. Guerrero Franco.

Consultor Financiero. Docente

U. Externado de Colombia.

oscarguerrero07@hotmail.com

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