Coyuntura/ Mitos y verdades sobre los buses urbanos a gas

Redacción Portafolio
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marzo 13 de 2014
2014-03-13 02:47 a.m.

Siendo un éxito en ciudades de Europa, Norte América, Asia y Australia, los motores a gas llevan décadas de estar disponibles en el mundo y en los últimos tres años han tenido un salto tecnológico increíble, tantos cambios en tan poco tiempo es la razón por la cual muchos prejuicios del pasado perduren y en Colombia, particularmente en Bogotá, generen tantos sentimientos encontrados.

Primer mito: “Los buses a gas no funcionan en altitud”

Esto era correcto hasta hace un par de años, los antiguos motores a gas eran muy sensibles a la baja densidad del aire cuando se pasaban los 1.500 metros sobre el nivel del mar y perdían bastante potencia. Eso ya no es así, las nuevas generaciones de motores a gas están preparadas para trabajar hasta 3.000 metros con tecnología nueva, sin perder desempeño.

Por ejemplo, hace días se llevó una prueba acompañada por Transmilenio y la Universidad Nacional, de un nuevo modelo que ha subido la más fuerte pendiente en la localidad del 20 de Julio en Bogotá sin problemas, cosa que era imposible de imaginar hace un par de años.

Segundo mito: “Los buses a gas no son ecológicos”

Algunos críticos de esta solución comentan que el Gas Natural, utilizado para abastecer estos vehículos es de origen fósil, y por lo tanto no serían ambientalmente buenos.

Esto no es correcto. Aunque el gas natural sea no renovable, es ambientalmente bastante superior al diesel, empezando por el simple hecho de que las emisiones de Material Particulado (PM) son mínimas, próximas a cero.

El Material Particulado es el gran enemigo de la salud pública de ciudades como Bogotá, afecta directamente a las vías respiratorias de la población siendo particularmente nocivo a la tercera edad y a la infancia.

En las mismas pruebas mencionadas, las mediciones de PM del bus a gas de nueva generación daban menos presencia de este elemento en la salida del escape que en las muestras del aire de la ciudad (!), o sea que se puede decir que era más limpio en partículas (PM) el aire que sale del motor que el que entra.

Para efecto comparativo la emisión, medida en número de partículas por cm3 de gases de escape es 1.000 veces menor que un bus diesel con 5 años, 100 veces menos que bus diesel nuevo (Euro 5) o aproximadamente 70 veces menos que un hibrido (Diesel-Eléctrico).

Tan ecológicos son los nuevos buses a gas que los mismos alcanzan la tecnología de emisiones Euro 6, la más reciente y exigente norma que regula los vehículos a combustión.

Como otro ejemplo, podemos mencionar que los buses híbridos que la ciudad está recibiendo, famosos por ser limpios, están en niveles bastante menos ecológicos al gas a pesar de sus costos de operación y manutención bastante más altos.

A esto se le debe agregar que estos buses pueden también funcionar además de con gas natural, con biogás o con una mezcla de ambos.

El biogás es proveniente de la descomposición de material orgánico, siendo entonces un combustible renovable y de esta forma también contribuyendo para el ciclo de carbono.

Tercer mito: “Los buses a gas son carísimos”

Nada más lejos de la realidad, los proveedores de chasis para buses a gas de distintas marcas ofrecen hoy alternativas que cuestan aproximadamente entre 10 a 15% más que los chasis similares a sus versiones diesel del producto puesto en el carrocero.

Esta diferencia se logra una vez que las versiones a gas están exentas de IVA y tienen aranceles de importación reducidos.

A esta diferencia se le debe agregar el valor de los tanques, y los costos de operación son similares a los de una versión en diesel.

Además el suministro de gas natural en Colombia está garantizado por más de 15 años según informaciones de Naturgas que es la asociación que reúne a los proveedores de gas natural en Colombia y la reciente resolución 72 472 del Ministerio de Minas y Energía, se sabe que este país tiene reservas de gas en cantidad y calidad para poder proveer sistemas de transporte público y también de carga en los centros urbanos.

En fin, suponemos que el diesel seguirá siendo la más económica de las alternativas de transporte urbano por los próximos años, pero no queda duda que el gas ya lo está siguiendo cada vez más de cerca, como una excelente alternativa desde el punto de vista económico y ambiental, dejando las demás tecnologías bastante lejos en esta emocionante carrera.

Seguro que desde ya los motores a gas pueden contribuir mucho para la salud y las finanzas de nuestras ciudades.

Enrique Enrich, gerente de Scania para Colombia.

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