Coyuntura/¿Publicidad estatal engañosa?

La penetración de la tecnología 4G no va a ser tan rápida como se está diciendo y no va a beneficiar a todo el país, resolviendo los problemas de conectividad de cualquier pueblo, más allá de las principales capitales y ciudades intermedias. La fibra óptica sí llega, pero no la banda ancha.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
julio 15 de 2013
2013-07-15 11:44 p.m.

¿Podríamos los colombianos demandar al Estado por publicidad engañosa? Esa es la pregunta que me he hecho a raíz de dos hechos recientes que provocan dicha inquietud.

Vamos por partes. El pasado domingo 30 de junio, El Tiempo y El Espectador, publicaron sendas notas que parecían un copy/paste de un boletín de prensa del Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, donde le daban a entender a los colombianos que con la llegada del 4G se resuelven todos los problemas de conectividad que hoy tenemos.

La culpa no la tienen los periódicos capitalinos de mayor trascendencia en la opinión pública nacional. Esa es responsabilidad de los periodistas que cubrieron la noticia el día de la subasta y no la contextualizaron con la realidad del país. El 4G es una tecnología de transferencia de datos muy rápida y que sirve para dispositivos móviles.

En Colombia solo el 8 por ciento de los usuarios móviles tienen Internet y ese dato, incluye módems. La penetración no va a ser tan rápida como la están pintando y no va a beneficiar a todo el país para resolver los problemas de conectividad de cualquier pueblo de provincia, lejos de las principales capitales y de las ciudades intermedias.

Por otro lado, lo que pagaron fue superior a lo que esperaban pero no es para hacer tal ‘alharaca’ y pensar que el Estado se ganó algo como un Baloto. Lo que pasa es que el Ministerio, muy hábilmente, dijo que esperaban recaudar 450 mil millones de pesos y al llegar a 770 mil millones, pues obvio que debían cantar victoria para impresionar a la galería.

El señor Aurelio Suárez, catedrático y comentarista, compartió unos datos con la audiencia y los publicó en su cuenta de Twitter.

Sus datos demuestran que la relación valor-Mhz/habitantes, es de las más bajas del mundo.

En Colombia acaban de pagar en promedio 0,075 dólares por Mhz cuando en Costa Rica, por ejemplo, fue de 0,33 dólares; en Brasil fue de 0,18 dólares; en México, 0,12 dólares; mientras que en estados Unidos esa cifra alcanzó los 0,50 dólares.

Entonces no fue el ‘negocio del siglo’ como quieren pintarlo.

Telefónica pagó, en Reino Unido, por dos bloques de 10 Mhz en la banda de 800 Mhz, la bobería de 550 millones de libras esterlinas, que son dos veces el total de lo recaudado en Colombia por una porción más pequeña en una banda no tan buena como la que le entregaron aquí, entendiendo que que la economía de los ingleses es mayor que la nuestra.

Otra verdad es que en Colombia no hubo puja y no la podía haber porque introdujeron, algo nunca visto: una medida regulatoria en la reglas de la subasta con el fin de impedir que el operador dominante participara en la banda de AWS, que es la más apetecida.

En un documento, con los membretes del Ministerio, de la Agencia Nacional del Espectro (ANE) y de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, llamado ‘Análisis de alternativas de diseño para la subasta de espectro radioeléctrico para servicios 4G y posibles escenarios competitivos’, con fecha de agosto del 2012, no recomendaron ese escenario por las desventajas que conllevaría dejar por fuera a quien tiene la mayor cobertura y presencia en la geografía del país. ¿Y entonces, ante quién nos quejamos?

Lo otro que incomoda y guarda relación con lo anterior, es la publicidad que ha comenzado a ubicar TV Azteca (imagino que como una obligación contractual) en donde dice (ver foto) “San Diego, Ya vive digital, Usando Internet para progresar”. San Diego, Cesar, es el pueblo de los afectos del inmortal juglar vallenato Leandro Díaz y queda a menos de 20 kilómetros de Valledupar.

Quien escribe, vive ahí y puede dar fe que la banda ancha no ha llegado a dicha localidad. La fibra óptica si está llegando a los pueblos, pero no la banda ancha.

Es como construir un acueducto y no tener agua.

Lo que hace falta es entender que la tecnología 4G y la fibra óptica hacen parte de un ecosistema de conectividad y que la una o la otra no son la solución total, por separado, a nuestros problemas de acceso a Internet.

En Colombia aún hay muchos pueblos y colombianos sin saber que es navegar por la red. No basta con llenar de tabletas las escuelas si no hay contenidos pertinentes y maestros preparados. ¿Y para qué tabletas si no hay Internet o redes wi-fi en las esos colegios?

Parece que los medios de comunicación del país están obligados a mostrar el vaso medio vacío que las estadísticas oficiales y los boletines de prensa no muestran. No pueden servir de caja de resonancia, así no más.

Obvio, hay que mostrar las cosas buenas, que sí las hay y se están haciendo, ministro Diego Molano.

Pero no se debe llenar de información y datos incompletos a la opinión pública, pues afortunadamente, no todos tragamos entero.

En Colombia tenemos un problema de calidad y la mejor manera de solucionarlo es con más espectro y con la ubicación de más antenas.

También sería bueno promover redes híbridas de fibra óptica e inalámbrica en los lugares donde ha llegado TV Azteca, a quien deberían darle ya el permiso para vender Internet masivamente.

Nicola Stornelli García

@puertodigital

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