Coyuntura/Renovación urbana incluyente

El proyecto Progresa Fenicia es un remedio a la llamada ‘gentrificación’, que no es otra cosa que el desplazamiento de las comunidades residentes de clase media o trabajadora, su cultura y su historia, cuando un sector urbano se renueva.

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
mayo 18 de 2014
2014-05-18 08:27 p.m.

El triángulo de Fenicia, parte del tradicional barrio Las Aguas, ha venido en deterioro desde hace tiempo. Por eso fue decretado zona de renovación urbana por la ciudad, en 2003. Deterioro en este caso, no es algo distinto a que se vienen tumbando las casas para hacer parqueaderos, y las familias que allí habitan no encuentran el camino para progresar y mejorar sus condiciones de vida.

La Universidad de Los Andes, decide entonces asumir la tarea de articular los intereses inmobiliarios que se están dando en la zona del centro de Bogotá, para garantizar que las cerca de 400 familias que habitan el sector no solamente puedan quedarse, sino participar del mejoramiento en la calidad de vida que trae el desarrollo urbano.

Así nace Progresa Fenicia, como un remedio a la llamada “gentrificación”, que no es otra cosa que el desplazamiento de las comunidades residentes de clase media o trabajadora, su cultura y su historia, cuando un sector urbano se renueva.

Esto es especialmente importante cuando se trata del Barrio Las Aguas, donde confluyen patrimonios ambientales, históricos, humanos y culturales, pues no solamente es el principal punto de encuentro que tiene Bogotá con los cerros tutelares -en este caso Monserrate y Guadalupe-, sino por el Eje Ambiental del Río San Francisco, la Quinta de Bolívar, la Iglesia de Nuestra Señora de las Aguas, o la casa del Abanaderado de Nariño José María Espinosa, uno de los grandes paisajistas colombianos del Siglo XIX.

En respuesta a planteamientos de la comunidad y de las autoridades distritales, establecimos seis puntos claves para trabajar:

La Estructura de Gobierno, que no es otra cosa que permitir a residentes, propietarios, comerciantes, entidades del distrito, el promotor (en este caso la Universidad) e inversionistas crear instancias de decisión del proyecto y reglas claras de cómo se eligen.

En segundo lugar, garantizar la diversidad de usos, que implica que cada una de las manzanas del área pueda tener diferentes usos (vivienda, comercio, oficinas) y al mismo tiempo diferentes condiciones socio-económicas pueda convivir. Esto en resumen significa, el diseño de los edificios para hacer posible esa convivencia en forma armónica.

Tercero, permitir viviendas de reemplazo en todas las manzanas donde se han propuesto desarrollos de vivienda. Eso quiere decir que los residentes actuales pueden elegir en qué manzana quieren su vivienda de reemplazo, incluyendo en la que viven actualmente.

En cuarto lugar y para lograr la equivalencia metro-a-metro en las viviendas de reemplazo, se desarrolló un sistema de módulos habitacionales en edificios tipo torre o barra con más de 10 soluciones diferentes en conformaciones y tamaños.

En quinto puesto, está el desarrollo conjuntamente con la comunidad de 7 proyectos asociativos representados en espacio público, que son el Parque Pie de Monte, la Plaza Central, la Plaza Manzana 4 y la Alameda Fenicia, cuyas características serán concertadas con la comunidad, incluyendo el equipamiento a construirse. La comunidad ha propuesto un jardín infantil y espacios para la tercera edad.

También incluye las agrupaciones de vivienda y cómo se llevarán a cabo, y el no menos importante de buscar caminos con la administración distrital para mantener el estrato actual de los residentes, por lo menos durante un período de transición.

En sexto lugar, trabajando con la comunidad en la definición de sus expectativas y en función de las cuales está proponiendo en el marco del plan parcial, tres estrategias: 1) Calidad de espacios y servicios urbanos, 2) Programas sociales (emprendimiento, capacitación, empleabilidad, refuerzo escolar y formación en valores, alfabetización informática para el adulto mayor), y 3) Tipologías de productos inmobiliarios de reemplazo.

El propósito último es que no se trate simplemente de actividad social y económica que existe cuando hay estudiantes y muere en época vacacional, sino que desarrolle vida urbana propia y garantice que quienes han tenido la generosidad de acogernos, puedan seguir haciendo sus vidas allí. Así todos progresamos juntos.

 

Claudia Velandia, gerente del Campus - Universidad de Los Andes.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado