El crecimiento económico global se reforzará en el 2014

La producción industrial en la Zona Euro se ha mostrado más fuerte que lo previsto, sobre todo en Portugal y España. Los indicadores siguen apuntando a una expansión continuada. Hay, también, signos incipientes de repunte del consumo y la inversión, así como del mercado de trabajo.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
noviembre 27 de 2013
2013-11-27 03:21 a.m.

Las encuestas empresariales, tras subir durante varios meses en las economías avanzadas, se han suavizado ligeramente, también en Estados Unidos y el Reino Unido, pero siguen apuntando a la expansión. Aunque los precios del petróleo no bajen mucho, el riesgo de que suban en exceso ha disminuido, pues la producción de crudo y gas sigue subiendo rápidamente en EE. UU., mientras las tensiones en Oriente Medio se han atenuado. La presión inflacionaria se mantendrá controlada, lo que permitirá a los grandes bancos centrales seguir prestando apoyo. Además, los problemas fiscales en EE. UU. y la Zona Euro se atenúan.

La Reserva Federal adoptará cautela en sus recortes

El cierre del Gobierno estadounidense no tendrá efectos económicos notables, pues los pagos a los funcionarios se han demorado y no fueron recortados. Es improbable un resurgimiento del drama fiscal, dada la negativa reacción de los votantes a los recientes acontecimientos. Aunque no se alcance un ‘gran acuerdo fiscal’ para mediados de diciembre, y el llamado ‘secuestro’ siga vigente, la política fiscal estadounidense será menos restrictiva que en el 2013, cuando subieron los impuestos. Con la ligera bajada de los intereses de la deuda y los tipos hipotecarios, la reciente debilidad de los indicadores inmobiliarios resultará transitoria. La subida de los precios de las acciones debería ser positiva para el consumo y la inversión y, por ende, para el crecimiento general en EE.UU. Aun así, es probable que la Reserva Federal recorte sus compras de activos, pero con cautela.

La demanda en la zona euro abandona sus bajos niveles

La producción industrial en la Zona Euro se ha mostrado más fuerte que lo previsto, sobre todo en Portugal y España y, cuando menos, se ha estabilizado en el resto. Los indicadores de las encuestas siguen apuntando a una expansión continuada. Hay, también, signos incipientes de repunte del consumo y la inversión, así como del mercado de trabajo. Puesto que el temor a los impagos de deuda y a la ruptura del euro sigue difuminándose, las condiciones financieras mejoran en las economías vulnerables. Pero dada la debilidad del crédito, la caída de la inflación y el fortalecimiento del euro, es posible que el Banco Central Europeo recurra a nuevas medidas de relajación.

Mejora el impulso de los mercados emergentes, pero su tendencia se mantiene débil

En China, el crecimiento del tercer trimestre fue mejor de lo esperado, y es probable que se supere ligeramente el objetivo de crecimiento del 7,5 por ciento para el 2013. Es la consecuencia de las medidas de estímulo (moderado) del Gobierno, pero es improbable que en el cuarto trimestre suceda lo mismo, debido al aumento del precio de la vivienda y a las limitaciones fiscales. Es improbable un resurgimiento del crédito. Europa oriental sigue notando los efectos beneficiosos de la salida de la recesión en la Zona Euro, pero la tendencia general al crecimiento en los mercados emergentes será moderada.

Las acciones están mejor equipadas para el nuevo ciclo económico y político

Las acciones no son inmunes a los ajustes en las previsiones para los intereses de la deuda. Según datos históricos, cuando las políticas monetarias comienzan a endurecerse (normalmente, cuando suben los tipos de interés oficiales, pero en este caso el abandono de las medidas de relajación cuantitativa podría originar consecuencias similares), el rendimiento de las acciones se torna más volátil. Aprovecharemos cualquier periodo de suavización temporal para aumentar la exposición a renta variable, pues su rendimiento sigue siendo positivo, aunque pueda volverse negativo para otras categorías de activos (como bonos de grado de inversión y el oro). Las acciones se mantienen bien a pesar del efecto negativo del incremento de las tasas de descuento sobre las valoraciones (los flujos de efectivo futuros se descuentan a una tasa más elevada), que generalmente se deriva de la mejora de las previsiones de beneficios, coincidiendo con la mejoría de las perspectivas económicas. Por ello, mantenemos nuestra preferencia por esta categoría a 6-12 meses. Seguimos centrados en sectores cíclicos y en Europa. Los valores de la Zona Euro se benefician de sus valoraciones atractivas y de los catalizadores cíclicos.

La hora de la gestión activa para la renta fija

Al contrario de lo que sucedía en los últimos dos años, los inversores de renta fija van a tener que gestionar sus carteras muy activamente. Los instrumentos que han rendido bien en el pasado pueden empeorar en el futuro. Seguimos situando en el centro de nuestra estrategia de renta fija los créditos con vencimiento corto y por debajo del grado de inversión o con calidad variada, en combinación con deuda bancaria subordinada y deuda privada híbrida, convertibles, préstamos bancarios y, llegado cierto punto, bonos a interés variable, que pueden resultar de ayuda en un momento en el que los bonos convencionales de mejor calidad crediticia probablemente no podrán ofrecer mucha rentabilidad.

Pascal Rohner

Vicepresidente del Credit Suisse Panamá

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