Cuentas extremas

Este año seguirá deteriorándose la cuenta corriente, pero esta situación vendrá acompañada de un aumento en los flujos de capitales para financiarla. Pese a la baja en la inversión extranjera, se espera un aumento en el endeudamiento y más recursos de inversión de portafolio.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
febrero 12 de 2015
2015-02-12 02:37 a.m.

El año pasado marcó un punto de inflexión para las cifras de la cuenta corriente de la balanza de pagos en las cuentas externas de Colombia.

El buen desempeño que había registrado la balanza comercial de bienes durante los últimos seis años se revirtió fuertemente en 2014, y pasó de ser el rubro que compensaba parcialmente el egreso de divisas correspondiente a la renta de los factores a convertirse en la principal fuente de deterioro de la cuenta corriente (Gráfico 1).

Lo más preocupante es que las cifras a septiembre aún no incorporan la fuerte caída de los precios del petróleo que se observó en los últimos tres meses de 2014, así que el deterioro de las cuentas externas en ese periodo habría sido mucho mayor.

De hecho, nuestras estimaciones apuntan a un incremento hasta 5,1% del PIB, cifra significativamente más alta que el 4,6% que se registró en los primeros tres trimestres del año pasado y que el 3,4% en 2013.

Para 2015 las perspectivas son todavía menos alentadoras, pues esperamos que la cuenta corriente siga deteriorándose hasta niveles cercanos al 6% del PIB, con un alto riesgo de que sea mayor.

En primer lugar, las exportaciones petroleras, que representan más del 50% del total, se esgrimen como el principal factor que explicaría dicho comportamiento, dado que exhibirán una importante contracción este año.

Por un lado, el precio promedio que registró el petróleo Brent en 2014 fue de 98 dólares por barril (dpb), cifra muy superior a los 58 dpb en los que se ubica actualmente y a los 52 dpb que promedia en lo corrido del año.

Suponiendo que se estabilice en torno a 60 dpb, el sector petrolero enfrentaría una disminución de 39% en la cotización del crudo.

Por otro lado, las perspectivas de producción de la ACP sugieren un crecimiento de 3,3% anual, aunque con importantes riesgos a la baja: la proyección está supeditada a que cesen los ataques a los oleoductos, se reduzcan los bloqueos por parte de las comunidades y se agilice el proceso de licenciamiento ambiental, factores que difícilmente lograrán gestionarse en el corto plazo. Por lo anterior, estimamos que, en un escenario optimista, las ventas externas de petróleo en 2015 disminuirán alrededor de 35% anual.

Segundo, las exportaciones de café moderarán significativamente su ritmo de expansión, mientras que las de carbón crecerán a un nivel similar al de 2014.

El año pasado las ventas externas de café se expandieron a una tasa superior a 30% anual, en un contexto en el que la producción aumentó 12% respecto a 2013, y la cotización se ubicó en promedio 34% por encima del precio del año previo.

Para 2015, sin embargo, el espacio de crecimiento es más restringido. La Federación de Cafeteros estima que, en el mejor de los casos, la producción se expandirá a una tasa de 7,5% anual, mucho menor a la observada un año antes, mientras que las proyecciones de precios apuntan a una disminución de 7% este año.

Un análisis similar aplica para el carbón: el pronóstico de producción del Ministerio de Minas y Energía evidencia una desaceleración desde 11% en 2014 hasta 5% en 2015, que puede ser parcialmente compensada por la expectativa de que el precio repunte ligeramente este año.

Tercero, aunque el mayor nivel de la tasa de cambio, una baja base estadística de comparación en 2014 y un mayor crecimiento en EE. UU. y la Eurozona, pueden alimentar un mayor dinamismo de las exportaciones no tradicionales, la situación económica de algunos de los principales destinos de estos productos (la mayoría de los cuales son latinoamericanos) limitan su capacidad de repunte.

En efecto, el FMI pronostica que el PIB de Latinoamérica pasará de crecer 1.2% en 2014 a apenas 1.3% en 2015 y, aunque para México, Ecuador y Perú, que representan una cuarta parte de estas exportaciones, se proyecta una leve aceleración (en el caso de Ecuador una desaceleración), el ritmo de crecimiento seguirá siendo bajo.

Además, en el caso particular de Venezuela, que es el tercer socio comercial de Colombia en estos renglones, la multilateral prevé una contracción del PIB de 7%, lo cual, sumado a la compleja situación cambiaria, seguirá impulsando a la baja las ventas externas este año.

Así, creemos que aunque las exportaciones no tradicionales retornarán a terreno positivo en 2015, su crecimiento será moderado. En consecuencia, estimamos que las ventas externas de Colombia, medidas en dólares, se contraerán entre 15% y 18% este año, que sería la máxima variación negativa desde 1981 (Gráfico 2).

Por fortuna, el comportamiento de otros componentes de la cuenta corriente impondrá techo al deterioro del déficit, impidiendo que se ubique mucho más allá del 6% del PIB.

Por una parte, la flexibilidad de la tasa de cambio inducirá un encarecimiento de las importaciones que terminará por desacelerarlas de manera importante.

Por otro lado, la caída en los precios del petróleo significará una disminución significativa en las utilidades petroleras, por lo que el egreso de divisas asociados a la repatriación de tales ganancias se reducirá, y como muchas de estas empresas afrontan un difícil panorama de caja en la actualidad, existe una alta probabilidad de que gran parte de las utilidades no sean destinadas al pago de dividendos.

Adicionalmente, creemos que el deterioro en la cuenta corriente vendrá acompañado de un aumento en los flujos de capitales para financiarla, a pesar de una reducción en los de Inversión Extranjera Directa: i) esperamos un mayor endeudamiento por parte del Gobierno y Ecopetrol, principalmente, para cubrir parte de los faltantes que se están generando por la menor renta petrolera; y ii) esperamos un nivel importante en los flujos de capital de portafolio hacia Colombia, como resultado del aumento significativo en las condiciones de liquidez global.

Juan Sebastián Betancur

Analista cambiario y sectorial Corficolombiana

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