Desarrollo rural integral, un semillero para la paz

Llegar al campo es la única forma de sembrar paz.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 10 de 2013
2013-05-10 02:25 a.m.

Hablar de ‘paz’, tema de actualidad, es una palabra que la puedo traducir en una frase ‘sembrar paz’, que se logra reconvirtiendo el sector rural mediante programas de desarrollo rural integral.

Es evidente que el haber impactado más de 150.000 unidades productivas a lo largo de estos 8 años me hace responsable ante los colombianos a quienes hemos logrado acompañar y a los muchos que debemos llegar.

Llegar al campo es la única forma en que se siembra paz.

No se trata de hacer proyectos simplistas de seguridad alimentaria o pancoger, sino de sumar a esta seguridad alimentaria una respuesta para obtener ingresos para su sustento en condiciones de calidad de vida integral.

En este orden de ideas, y con las cifras en la mano, partimos del informe presentado por el Dane que nos presenta un paisaje optimista de 94 mil empleos rurales generados en un 63 por ciento por el sector agropecuario y pesquero, logrando un crecimiento del mercado laboral del 4 por ciento del PIB rural.

Sin embargo, el informe de Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno nos produce un sinsabor al presentarnos una cifra que oscila entre 49 millones y 59 millones de desplazados, dato que corrobora la difícil situación que generan los grupos ilegales y la falta de gestión y medidas en la detección de suelo productivo, que se encuentra tan solo en un 22 por ciento de buenas prácticas y aprovechamiento, según indicó el presidente, Juan Manuel Santos.

Por otro lado, la pobreza rural extrema presenta el ingreso mensual del colombiano promedio en 87.131 pesos, cifra que refleja las pocas oportunidades de acceso a tierras, la brecha entre géneros y la menuda infraestructura rural que poseemos.

Es por lo anterior que la CCI habla de Desarrollo Rural Integral, de la mano con la política agropecuaria del país como ejecutora de política pública, y en alianza con el sector privado logramos proyectos productivos con volumenes de comercialización segura, en donde, mediante la asociatividad de nuestros minifundistas realizamos esquemas de proveeduría local y externa.

No solo en producción agrícola y agroindustrial está nuestro enfoque, sino abarcando el entorno de la comunidad, cuenta la población con la implementación vivencial de programas de formación para jóvenes que, con buenos resultados académicos, pueden alcanzar la universidad de manera subsidiada, pudiendo ir a cualquier centro de formación, incorporando hasta su mantención.

De la misma manera,existen ayudas comunitarias mediante saneamiento básico, cultura y deporte con polideportivos y canchas de fútbol; sumado a lo anterior está la posiblidad de construir escuelas y dotarlas, así como parques infantiles, casas culturales, vías terciarias, puentes y demás infraestructura menor que suma a su desarrollo.

La alianza público privada nos hace ser un actor directo en su ejecución en favor de la población, es por ello que puedo decir con autoridad que somos una respuesta de paz.

Hemos visto a excocaleros sustituyendo sus ingresos con cultivos lícitos, también hemos trabajado con los reincorporados de exbloques paramilitares y guerrilleros, trabajamos programas de retorno con los desplazados por la violencia, acompañamos a las víctimas de la violencia mediante el apoyo a madres que han perdido a sus hijos en combate o discapacitados así como aquellas jóvenes viudas de soldados que fueron dados de baja.

No se quedan atrás aquellos resguardos indígenas muchas veces señalados como bélicos y difíciles de trabajar, encontrando en ellos una poblacion de gran influencia donde las grandes empresas así como la cooperación internacional permiten nuevas formas de alcanzar mejores condiciones de vida distintas a las vías de hecho.

Es claro que todos los actores que tienen injerencia en el campo independiente de su tamaño y función son los que nos permiten en el día a día trabajar arduamente en el campo, tarea que solos sería imposible de hacer.

La alianza estratégica con todos los actores de la cadena nos permite que los resultados de eficiencia y rentabilidad se multipliquen a favor de la economía nacional.

Por lo anterior, trabajamos de la mano, entre otros, son los sectores estratégicos de la ruralidad como es el sector energético, agroindustria, los comercializadores de alimentos, las fuerzas armadas quienes son nuestros conocedores de primera mano de las condiciones socioeconómicas de las regiones del país y quienes con decisión férrea solo buscan brindar seguridad y confianza a la población.

Créanme que la paz es una realidad que supera los acuerdos y es por esto que estamos seguros de que , que se requieren aportes de todos los actores de la sociedad civil, logrando ser una respuesta real al servirle a los demás de manera objetiva y entregada.

Creo que el país puede llegar a ser ejemplo del posconflicto a través del desarrollo rural integral y es por esto que seguiremos buscando aliados para ver más y más frutos en el campo.

Adriana Senior Mojica

Directora de la Corporación Colombia Internacional.

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