Desindustrialización en América Latina

El bajo valor agregado en los productos exportados y la falta de producción de manufactura nacional, están generando no sólo problemas en las balanzas comerciales sino también en el grado de desarrollo de los países.

Redacción Portafolio
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diciembre 22 de 2011
2011-12-22 04:33 a.m.

 

El proceso de desindustrialización que sufren desde hace décadas los países de la región está comenzando a tomar dimensiones alarmantes entre los especialistas.

El bajo valor agregado en los productos exportados y la falta de producción de manufactura nacional, están generando no sólo problemas en las balanzas comerciales sino también en el grado de desarrollo de los países.

En los últimos días, la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) alertó sobre la necesidad de establecer una agenda institucional con gobiernos para revertir el proceso de desindustrialización de los principales productores de la región y unir esfuerzos para la recuperación de sectores industriales, afectados por el ingreso de productos de China.

La declaración se hizo durante el 52º Congreso Latinoamericano del Acero celebrado en la ciudad de Río de Janeiro con la asistencia de más de 900 delegados, miembros y participantes, que debatieron los retos y desafíos de la industria en un contexto que calificaron de alta incertidumbre y profundos cambios estructurales, evidenciado en la turbulencia de los mercados financieros por la crisis de deuda soberana en los países de la Unión Europea y la desaceleración de la economía en China y el sudeste asiático.

De acuerdo con El Observatorio Financiero Internacional de la Universidad Nacional y Open World–Ofin, luego de una década de fuerte recuperación económica en toda América Latina, el balance de los siderúrgicos de la región es más que polémico. Sostiene que hubo un proceso de desindustrialización y de primarización de las exportaciones y que no se aprovechó el contexto internacional favorable, ya que hubo una pérdida relativa de la industria de transformación en el PBI y en el empleo total.

Este balance se basa en un estudio del sector que toma en cuenta las “evidencias empíricas de cuatro países: Argentina, Brasil, Colombia y México considerando el periodo 2000–2010”.

Los datos del 2011 confirman ese proceso con los rasgos propios de cada país. México: la industria manufacturera perdió casi tres puntos porcentuales en el PIB en diez años.

Brasil: la retracción estuvo más concentrada en el periodo 2005–2010, cuando la participación disminuyó de 18,1 a 15,8 por ciento, en parte por la revaluación del real.

Colombia: el sector manufacturero empezó a perder participación en el 2008 y se estima que el retraso del tipo de cambio fue de 20 por ciento.

Argentina: la recuperación de la postconvertibilidad fue insuficiente para revertir el proceso desindustrializador que se remonta a los 80.

En tanto, “el tipo de cambio real multilateral sigue siendo relativamente competitivo debido a la importancia del comercio con Brasil”, que tiene su moneda revaluada.

El estudio dice que en el comercio exterior los productos básicos ganaron participación en las exportaciones latinoamericanas, pasando de 49,8 por ciento en el 2005 al 54,7 por ciento en el 2010, para marcar que “ese proceso es conocido como la primarización de las exportaciones”, y centrando el análisis en China “que aumentó exponencialmente la demanda de materias primas”.

Así, dicen, en los últimos seis años, el comercio bilateral entre la región y China fue deficitario, incrementándose de 16,6 mil millones de dólares en el 2005 a 39,2 mil millones.

Pero esos números desagregados arrojan que la región tiene superávit en commodities y fuerte déficit en manufacturas industriales.

China ha pasado de representar 3 por ciento de las importaciones regionales en el 2005 a 27 por ciento de estas en el 2011.

En muchos países, China se ha convertido en el primer socio de las importaciones, desplazando a otras naciones de la región y, además, en ciertos casos, se ha podido observar que cuando crece la demanda por acero esto no se refleja en un crecimiento de la producción local, sino que en mayores importaciones de productos desde China en particular.

De similar manera, las exportaciones Latinoamericanas hacia China han crecido en forma exponencial a lo largo del 2011, llegando a representar el 8 por ciento de las importaciones de este país. China se ha convertido en principal socio comercial de varios países de la región, desplazando a eventuales socios latinoamericanos y, en ciertos casos, afectando seriamente la industria local.

Cabe destacar que China representó durante el primer semestre del 2011 una significativa proporción de las importaciones de Chile (63 por ciento), Brasil (31 por ciento), Perú (31 por ciento) y Colombia (27 por ciento), explicando a nivel regional 25 por ciento de las importaciones siderúrgicas desde el mundo.

Si se analiza sólo la cadena de valor metalmecánica, China exportó 59,5 mil millones de dólares para los cuatro países e importó 2 mil millones en el 2010, una relación de 30 a 1. Por países, esa proporción fue: Argentina (209 veces), Brasil (21 veces), Colombia (3.535 veces) y México (31 veces).

Antonio J. Sesin 

Analista de Research de Openworld Investment Bank Consulting

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