Dicotomías

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 29 de 2008
2008-05-29 12:13 a.m.

La situación actual de la economía y la política entre Colombia y Venezuela tiene tantas diferencias, que estas pueden considerarse objetivamente como realidades dicotómicas. Veamos:

En materia de integración, las opciones se alejan. Venezuela se retiró de la CAN y en la práctica no pertenece a ninguno de los grupos tradicionales de la integración suramericana. Ha optado por promover su propuesta de integración energética en el marco de Unasur y un esquema de cooperación ¿o intervención? a partir de la utilización de las extraordinarias ganancias de las exportaciones petroleras, y de paso promover en Suramérica y el Caribe el denominado Socialismo Siglo XXI.

Colombia continúa en una CAN dividida, donde en poco o nada coincide con Bolivia y Ecuador, y retrocede hacia el bilateralismo. Su propuesta se limita a la suscripción de Tratados de Protección de Inversiones, como el TLC con Estados Unidos.

En lo pertinente a seguridad externa, Colombia optó por la alternativa norteamericana de la legítima defensa y el combate al 'terrorismo' esté donde esté, sin respetar fronteras ni soberanías. Venezuela promueve el derecho internacional de la defensa de la soberanía y las fronteras, y en eso coincide con el resto de países suramericanos, que han planteado inclusive un Tratado de Defensa Recíproca ante posibles agresiones de otros Estados. Sin embargo, desarrolla un abierto o soterrado intervencionismo en otros países de la región. Adicionalmente, el fantasma de las Farc y los computadores sigue rondando con su Espada de Damocles.

En las relaciones comerciales, existen fortalezas conjuntas especialmente por el grado de cohesión de los ciudadanos de las fronteras y de las relaciones empresariales. Sin embargo, la dependencia de las importaciones desde Venezuela de productos manufacturados es en la práctica apabullante y ya en diferentes ocasiones su gobierno ha amenazado con utilizarlo como instrumento de retaliación. Por su parte, existe una creciente demanda de ese país por productos agropecuarios. No obstante, la desinstitucionalización y falta de seguridad jurídica es evidente.

En resultados y formulación de la política económica, la caracterización de los dos países no puede ser más dicotómica.

Balanza de cuenta corriente superavitaria en Venezuela, deficitaria en Colombia, bajos niveles de endeudamiento interno y externo y de servicio de la deuda en Venezuela, mientras en nuestro país se experimenta lo contrario. Altas tasas de interés reales y rebrotes inflacionarios en Colombia y tasas de interés negativas y alta inflación en Venezuela. Nacionalizaciones versus privatizaciones, etc.

La política externa de los dos países se encuentra marcada por el presidencialismo, la poca presencia de las cancillerías y de la diplomacia. Autismo externo, ausencia de diálogo binacional y relaciones sujetas a la evolución de la coyuntura y al abierto intervencionismo del Gobierno norteamericano.

En síntesis, la economía política de las relaciones entre Colombia y Venezuela se encuentra marcada por las diferencias: en la integración comercial, en lo fronterizo, lo económico, lo comercial y en las políticas externas e internas. Reconocer las diferencias, ejercer una diplomacia activa e institucional y fortalecer las Comisiones Binacionales hace parte de la urgencia para recomponerlas. ¿Qué podemos hacer para detener el manejo unipersonal, autista, populista, presidencialista y reeleccionista de nuestros jefes de Estado y empezar nuevamente a construir?

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