Los e-mail del fiscal Alberto Nisman

El mejor homenaje que podemos rendirle al fiscal es recordar que no solo estaba acusando a la presidenta Fernández por el acuerdo Argentina-Irán del 2013, sino que su principal acusado era el régimen iraní, incluyendo a su actual presidente Rouhani, por el atentado de 1994 en Buenos Aires.

Redacción Portafolio
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enero 23 de 2015
2015-01-23 02:07 a.m.

El fiscal argentino Alberto Nisman había acaparado los titulares antes de su misteriosa muerte, al acusar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de intentar encubrir la responsabilidad de Irán en el atentado terrorista de 1994 contra la sede del centro comunitario judío Amia en Buenos Aires. Sin embargo, había otro líder más importante en el centro de su investigación: el presidente iraní, Hassan Rouhani.

En varias conversaciones telefónicas e intercambios de e-mail en los últimos tres años, Nisman me dijo que Rouhani fue uno de varios altos funcionarios iraníes que habían “participado en la decisión” de bombardear el centro comunitario judío Amia en Buenos Aires. El ataque dejó un saldo de 85 muertos y 300 heridos, convirtiéndose en el mayor atentado terrorista en el hemisferio occidental antes del 11 de Septiembre en Nueva York.

Según mis notas de esas conversaciones y un correo electrónico que Nisman me envió el 1 de julio del 2013, Rouhani era en 1994 un alto funcionario de Vijeh, un comité especial dentro de la agencia de inteligencia iraní Vevak, que supervisaba las operaciones secretas del país en el extranjero, incluyendo el atentado contra la Amia. Irán hasta el día de hoy niega toda responsabilidad en el ataque.

Poco después que Rouhani fue proclamado ganador en las elecciones iraníes del 15 de junio del 2013, y los medios de todo el mundo daban la noticia describiéndolo como un “moderado”, llamé a Nisman para preguntarle si el entonces presidente electo de Irán estaba en su lista de sospechosos en el caso Amia.

Nisman me dijo que Rouhani no figuraba entre los 8 funcionarios iraníes, cuya captura internacional había pedido a Interpol en el 2006, pero que un testigo clave del caso, un exfuncionario de Vevak, llamado Abolghesem Mesbahi, lo había nombrado como uno de los integrantes del Comité Vijeh en el momento del ataque a la Amia.

Nisman me autorizó en aquel entonces a citarlo diciendo que “hasta el momento, no existe en el expediente ningún elemento que nos permita sostener su vinculación con el atentado”. Pero en privado, me dijo que confiaba en el testimonio de Mesbahi, y que lo más probable era que Rouhani estuviera al tanto del plan del atentado como miembro del Comité Vijeh.

Posteriormente, Nisman me envió un e-mail el 1 de Julio del 2013 que incluía un párrafo del testimonio de Mesbahi, contenido en la solicitud que Nisman había presentado a Interpol en el 2006 para pedir la orden de captura de los 8 funcionarios iraníes. Citando esa petición del 2006 a la Interpol, el correo electrónico de Nisman describe a Mesbahi como “un testigo calificado” en el caso Amia, “por sus antecedentes dentro de Vevak” y por “su estrecha relación” con funcionarios de la inteligencia iraní.

Mesbahi había dicho que el comité Vijeh en el momento del atentado de 1994 era presidido por el líder supremo Alí Jamenei y compuesto entre otros por Rouhani; el expresidente Akbar Hashemi Rafsanjani y el exministro de Exteriores, Ali Akbar Valayati.

Al final de ese correo electrónico, Nisman añadía –como un comentario personal, al parecer criticando el hecho de que el entonces presidente electo Rouhani era descrito por los medios como un “moderado”– que “nadie señala que Rouhani participó en la decisión del atentado a la Amia”.

Según mis notas de una conversación anterior con Nisman, el 28 de enero del 2013, el fiscal me dijo que Fernández de Kirchner y su ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, habían hecho “un arreglo político” con Irán “para resolver amigablemente” el caso Amia, pasando por encima de la justicia argentina.

“Le dieron a Irán el 100 por ciento de lo que Irán quería”, que era que Argentina tratara de que Interpol levantara sus alertas rojas contra los funcionarios iraníes. En su acusación formal del 14 de enero en contra Fernández de Kirchner y Timerman, Nisman dijo que Argentina estaba buscando petróleo iraní para resolver sus carencias energéticas a cambio de la promesa de hacer suspender la alerta roja de Interpol.

Mi opinión: como muchos, tengo serias dudas de que Nisman se suicidó. En la entrevista del 14 de enero con el canal argentino TN, así como en un correo electrónico que me envió un día antes de ser encontrado muerto, en el que dijo que estaba “obviamente interesado” en hacer una entrevista después de su testimonio ante el Congreso el lunes 19, Nisman parecía muy seguro de sí mismo. Incluso había dejado a su empleada doméstica una lista de compras para hacer al día siguiente de ser encontrado muerto.

Cualquiera que haya sido la causa de su muerte, el mejor homenaje que podemos rendirle a Nisman es recordar que no solo estaba acusando a la presidenta Fernández de Kirchner por el acuerdo Argentina-Irán del 2013, sino que su principal acusado era el régimen iraní, incluyendo a su actual presidente Rouhani, por el atentado de 1994 en Buenos Aires.

En momentos en que Estados Unidos y varios otros países están negociando un acuerdo nuclear con Irán, es conveniente recordar lo que este valiente fiscal argentino pensaba sobre el supuestamente “moderado” presidente iraní.

Andrés Oppenheimer

Columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald


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