Efectos transformadores de la tecnología hecha a la medida

El mundo tecnológico no solo está al alcance de las grandes compañías. Las pequeñas y medianas empresas tienen muchas posibilidades por explorar, con miras a aumentar su productividad. Caso Telefónica Colombia y sus clientes.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
agosto 17 de 2015
2015-08-17 09:28 p.m.

Hace un par de semanas, en un BusinessLab de competitividad para una empresa del sector real, surgió un interrogante en medio de un ambiente tenso, que obligó al gerente general a aceptar una situación: “Sí, tal vez en los últimos ocho años, en los que crecimos como nunca, no hicimos nada por mejorar nuestros procesos”. El interrogante apuntaba a lo que se había hecho para mejorar la productividad en la última década.

Esto nos exigió darle visibilidad a los casos que hoy traemos, puesto que en muchas ocasiones el éxito oculta lo que origina el posterior fracaso. Ese dicho de que “lo que está bien no se toca”, tan popular entre empresarios de amplia trayectoria, está mandado a recoger; si no, por lo menos a valorar en cada contexto.

En los últimos 30 años son tantos los cambios que se han dado en los procesos organizacionales gracias a las tecnologías de información y comunicaciones, que quienes estén aún con la mente anclada en el pasado, y convivan con los paradigmas con que saborearon el éxito tiempo atrás, están quedados.

Esto lo ha identificado Telefónica Colombia, que le ha apostado al crecimiento del país a través de un acompañamiento a las empresas para sacar el máximo provecho del entorno digital.

Partiendo de su esquema corporativo, que se aleja de la tradicional estructura de funciones, Telefónica ha construido una propuesta de valor para cada cliente en función de su tamaño (grandes compañías, medianas empresas y pymes), con un abanico de posibilidades.

Esas posibilidades las ha concentrado en tres capas: negocios tradicionales (voz fija y móvil); datos, que en este momento es el core del negocio y abarca tanto redes de datos fijas como móviles; y negocios digitales, en los cuales hay infinidad de oportunidades porque permiten un alto grado de personalización. En esta última están los negocios de conectividad máquina a máquina; los negocios de seguridad avanzada o ciberseguridad, y la virtualización (data center y modelo de pago por uso de infraestructura, los PC, servidores, etc.). Al final, el entregable no es un producto sino soluciones integrales.

Ahora, no hay ningún tipo de jerarquía en las capas ni es necesario optar por la línea digital para que la adopción sea realmente transformadora para el cliente. Si bien Telefónica crea aplicaciones del primer mundo para grandes compañías de las que incluso no hay mucha información por sus niveles de complejidad y confidencialidad, vale la pena destacar el trabajo que están haciendo con y por las medianas empresas, con quienes sienten, en muchas ocasiones, más responsabilidad que con los grandes clientes, puesto que estas necesitan mayor soporte, confían mucho más y se dejan guiar a través de una verdadera venta consultiva.

Y este esquema ha dado muchos frutos. Dos de los casos que podemos mencionar son Coomotor y Aquiles.

En cuanto a Coomotor, esta empresa identificó algunos riesgos sobre la seguridad de su información; las inversiones en compra de servidores y licencias eran altas y constantes, y la disponibilidad de los servicios no era total, consecuencia de las fallas ocasionales en la red de datos.

Entonces, Telefónica construyó, con el acompañamiento de las áreas de TI y administrativa del cliente, una propuesta que incluyó conectividad para sus diferentes sedes y un servicio denominado Hosting Premium, que le permitió a la compañía alojar la información crítica de su negocio en servidores virtuales con altos niveles de seguridad, disponibilidad, confidencialidad y bajos costos.

La empresa no solo migró hacia la virtualización, sino que su rentabilidad se ha duplicado, puesto que los recursos que no se estaban invirtiendo adecuadamente ahora se invierten en el core del negocio.

Por su parte, Aquiles (de Xiuram) optó por automatizar su cadena de retail, a partir de las soluciones de conectividad y servicios tradicionales que ya tenía. Telefónica le ofreció una solución integral de comunicaciones y de ofimática con su producto Puesto de Trabajo Informático (PDTI), que incluye, además de un equipo de cómputo de última tecnología (se renueva con la renovación del contrato), un servicio de conectividad, soporte, garantía extendida y mantenimiento preferencial durante la vigencia del contrato.

Antes de la intervención, las 170 tiendas abiertas al público de Aquiles manejaban los procesos de actualización de inventarios y contabilidad de forma manual. Así mismo, la comunicación entre tiendas era demorada y poco eficiente.

Hoy, no solo se han liberado recursos, sino que el sistema de inventarios es más preciso y ágil, permitiendo que las proyecciones de crecimiento y la información de las ventas sean más acotadas; así mismo, los procesos contables de la empresa son más confiables y rápidos.

Estos casos de éxito nos llevan a profundizar en las razones por las cuales muchos pequeños y medianos empresarios no adoptan tecnologías de información y comunicaciones, y se podría concluir que estos conocen mucho de su negocio pero no saben de tecnología. Por lo mismo, para ellos las soluciones tecnológicas son un gasto y no una inversión. El reto, como lo plantea Juan Vicente Martin, director de Empresas de Telefónica Movistar, es construir relaciones de largo plazo, fundadas en la confianza, que se da cuando el cliente pone a prueba y valida la actitud y confianza del asesor o consultor de servicios.

La plataforma tecnológica está ahí. El que la usa evoluciona; el que no, está a punto de desaparecer. No tenemos el derecho a estar en el tercer mundo, con los recursos con que contamos hoy. Incluso las Políticas Públicas TIC de Colombia, como lo hemos visto en un caso de estudio de bmLab, son ejemplo a nivel internacional. La competitividad no es cuestión de velocidad, sino de anticiparse, de llegar mejor y antes a los clientes, aprovechando las oportunidades tecnológicas disponibles.

Germán A. Mejía A.,
bmLab Latam
germanmejia@bmlab.co
 

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