Los ejecutivos y su reducción de ingresos al pensionarse | Opinión | Portafolio

Los ejecutivos y su reducción de ingresos al pensionarse

La brecha pensional es una realidad importante para los trabajadores, siendo más severa para quienes devengan más. Es decir, la disminución de los ingresos al pensionarse es un fenómeno mundial, y es posible que ante nuevas reformas se acentúe.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 27 de 2014
2014-03-27 12:14 a.m.

¿Tenemos un plan de acción para mantener un adecuado nivel de ingresos al jubilarnos?

Hay una realidad a nivel mundial relacionada con la disminución del ingreso al momento de jubilarse. Es lo que se conoce como brecha pensional. Consiste en un descenso considerable del ingreso cuando las personas cierran su ciclo laboral y activan el ciclo de retiro.

El Banco Interamericano de Desarrollo plantea un gran reto, y es cómo convertir el consumo actual en consumo futuro, a través de mecanismos de ahorro que les permitan a los trabajadores construir un capital para su edad de retiro.

En mi opinión, el gran reto es cómo evitar caer en lo que llamo ‘la tentación del consumo’, y destinar parte del ingreso actual al ahorro, con miras a cerrar la brecha pensional, la cual, sin duda, es más severa en la medida en que aumenta el ingreso. Técnicamente, se debe a que la tasa de reemplazo –entendida como el porcentaje que sustituye el salario de cotización a través de la mesada pensional– es menor cuando aumenta el nivel de remuneración.

Esa tasa de reemplazo en Colombia es: 1) para una persona que esté afiliada al Régimen de Prima Media (antes ISS, ahora Colpensiones), que se pensione este año con ‘el régimen de transición’, será del 90 por ciento del salario promedio cotizado en los 10 años previos al momento de su pensión, y 2) para quienes no tienen esta condición de transición, la tasa de reemplazo estará entre un 55 y 80 por ciento.

Es importante anotar que el régimen de transición termina el 31 de diciembre del 2014, lo cual significa que ya no habrá pensiones equivalentes al 90 por ciento sobre el promedio de cotización.

También es pertinente conocer que la tasa de reemplazo de Colombia es superior a la de países como Estados Unidos (34 por ciento) y España (41 por ciento). Esto para señalar que en términos porcentuales, las pensiones en Colombia son adecuadas frente al promedio de lo cotizado en otros países.

Hay tres elementos importantes que se deben incluir en el análisis y la estrategia pensional individual:

1. Un ejecutivo con salario integral cotiza por el 70 por ciento de su base salarial. Esta variable técnica hace que la distancia entre el ingreso, al estar trabajando, y lo que recibirá –vía mesada– sea aún mayor.

2. El espíritu de la fórmula de cálculo (que seguirá operando para quienes no son de transición y están en Colpensiones) pretende que a mayores salarios, menores porcentajes de pensión. Desde la perspectiva del pilar solidario del sistema general de pensiones tiene sentido, porque busca concentrar los subsidios en la franja de cotización de menos ingresos, y disminuirlo en la medida que un individuo recibe mayor remuneración.

Lo anterior se expresa técnicamente así, para hallar el porcentaje: como r= 65,5 - 0,5 (s). S entendido como el número de salarios mínimos cotizados.

3. Es muy importante para quienes estén afiliados al régimen de prima media cuidar el salario por el cual se cotiza 10 años previos al momento de pensión. En términos generales, desde los 47 años para las mujeres y 52 para los hombres, es fundamental tener precaución con lo que se conoce como ‘Ingreso Base de Cotización’ (IBC), porque ese valor tiene directa relación con la construcción de la pensión.

Veamos con dos ejemplos de la vida real cómo se hace tangible esta situación:

1. Un ejecutivo que se pensiona en marzo del 2014 y lo cobija el régimen de transición, tiene 1.275 semanas cotizadas en su historia laboral. Su sueldo es de $12’000.000 y cotiza por $8’400.000, por ser salario integral. Su mesada será el 90 por ciento de lo cotizado, equivalente a $7’560.000. Es decir, tiene una reducción en su ingreso de $4’440.000, 37 por ciento.

2. Un ejecutivo que se pensiona en marzo del 2014 no cuenta con los beneficios del régimen de transición. Tiene un salario de $22’000.000, viene históricamente aportando por el tope de cotización (25 SMMLV) y tiene 1.275 semanas cotizadas. Su mesada será de $8’085.000, correspondiente al 52 por ciento. Esto es, tiene una reducción en su ingreso de $13’915.000, que representa 64 por ciento menos.

En conclusión, la brecha pensional es una realidad importante para los trabajadores, siendo más severa para quienes devengan mayores ingresos. Es decir, la disminución de los ingresos al retirarse es un fenómeno mundial, y es posible que ante nuevas reformas se acentué.

Lo anterior, en razón de que los Estados no están en capacidad de tener un sistema pensional sostenible fiscalmente, si piensan aumentar las pensiones, menos para quienes están en la franja alta de la cotización. En el caso particular de Colombia, el presupuesto de la Nación destina 24 billones de pesos para el pago de pensiones, entre ellas las de quienes pertenecen al régimen de prima media, es decir Colpensiones.

Mi sugerencia es que se diseñe una estrategia pensional, de la que se defina una pensión meta y, partiendo de dicha cifra, se construya un plan de ahorro para cerrar esa brecha o disminución en el ingreso al jubilarse.

Marcelo Duque Ospina

Creador y director de Cómo me pensiono.

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