Endeudamiento petrolero

El impacto de la baja en los precios del crudo será moderado en el 2015, pero no del todo despreciable, y el mayor déficit se financiará con deuda y no con más impuestos, debido a la existencia de la Regla Fiscal. El problema está en los ingresos del 2016.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
noviembre 13 de 2014
2014-11-13 03:27 a.m.

Últimamente han aumentado las preocupaciones sobre las cuentas fiscales en el 2015 ante la caída de los precios del petróleo. Sin embargo, la mayor parte de los ingresos fiscales provenientes de ese sector dependen de los resultados empresariales del 2014, año en el que el precio promedio del crudo cerrará alrededor de los supuestos base. En consecuencia, estimamos que el impacto será moderado, pero no del todo despreciable, y que ese mayor déficit se financiará con deuda y no con más impuestos, debido a la existencia de la Regla Fiscal.

La incertidumbre sobre las cuentas fiscales se debe a que el 20% de los ingresos del Gobierno provienen del sector petrolero, y a que las proyecciones estructurales de los precios del petróleo, establecidas por el Comité Consultivo de la Regla Fiscal, incorporan un promedio de 98 dólares en el 2015. Si los precios llegaran a ubicarse por debajo de ese supuesto, y esperamos que así sea, la Regla Fiscal permitirá que el déficit fiscal observado sea mayor al déficit estructural exigido. El déficit estructural es aquel que se observaría si los precios del petróleo se situaran en el mismo nivel del supuesto estructural.

En consecuencia, este mayor déficit se podrá financiar con mayor deuda y no con más impuestos. Dado que esos recursos provienen de un sector transable, cuyo producto se negocia en dólares, un mayor endeudamiento preferiblemente debería estar denominado en moneda extranjera para evitar descalces cambiarios. No obstante, estimamos que el impacto de menores precios de petróleo en las cuentas fiscales del 2015 será relativamente moderado, pero no del todo despreciable.

El impacto será moderado porque una porción significativa de los ingresos petroleros depende de las utilidades de las empresas del sector en 2014 (dividendos de Ecopetrol y recaudo por declaraciones de los impuestos de renta y del CREE, que en el 2013 correspondieron al 67% del total de los ingresos petroleros), y no esperamos grandes cambios frente a lo proyectado ya que este año los precios y la producción promedio de petróleo estuvieron relativamente alineados con los supuestos estructurales.

El supuesto de precio de petróleo era 97 dólares y el valor promedio observado en lo corrido del año es de 99, mientras que el supuesto de producción era de 981 mil barriles diarios y el promedio acumulado del año hasta octubre era de 987 mil. Aun así, los ingresos que dependen de las utilidades del 2014 todavía se pueden ver afectados levemente por el comportamiento de los precios y la producción en el mes y medio que resta del año.

En el caso específico de Ecopetrol, los bajos precios del petróleo en las últimas semanas han generado una alta incertidumbre sobre los resultados financieros del último trimestre, y con los precios y tasa de cambio actuales estimamos que la utilidad neta durante todo el 2014 será de 10,7 billones de pesos (a septiembre ascendía a 8,4 billones). Si se reparte el 80% de las utilidades, que es el porcentaje que se ha aprobado en los últimos años, los dividendos que le corresponderán a la Nación ascenderán a 7,6 billones. Esta cifra es 800 mil millones menor al monto que el Gobierno tiene estimado recibir en el 2015.

Por otro lado, el impacto fiscal de menores precios del petróleo no será del todo despreciable debido a las retenciones en la fuente del impuesto a la renta y del CREE a lo largo del 2015, pues éstos sí dependen de los resultados financieros de ese año.

Durante los últimos años, el recaudo asociado a impuestos sobre las utilidades de las empresas se ha compuesto en un 41% de declaraciones de las utilidades generadas en el año previo y en un 59% de retenciones en la fuente causadas en el año en curso. Las retenciones representan el 7% de los ingresos tributarios de la Nación, o 9 de los 124.2 billones de pesos que el Gobierno estimó de ingreso tributario en el 2015, y esto es lo que podrían verse afectados el próximo año.

Según nuestro escenario base de que el precio promedio del crudo se ubicará unos 12 a 13 dólares por debajo del supuesto de 98 que se incorporó en las cifras fiscales para el 2015, ese recaudo por retenciones se podría reducir en 1 o 1,3 billones de pesos. Esta cifra incorpora el efecto negativo de una menor producción y el efecto positivo de una mayor tasa de cambio frente a las estimaciones para el próximo año, pero el grueso del cambio en el ingreso tributario se da por precios.

Al juntar los menores dividendos de Ecopetrol y el menor recaudo por retenciones, el déficit fiscal del próximo año podría ser 2 billones de pesos mayor al que estima el Gobierno, o sea que sería de 2,6% del PIB, frente a la estimación actual de 2,4%. En consecuencia, y en virtud de la Regla Fiscal, creemos que ese faltante de recaudo por retenciones se sustituirá por mayores emisiones de deuda en ese monto, según explicamos previamente.

Nuestra gran preocupación es con las cifras del 2016 pues los supuestos de precios de crudo de la Regla Fiscal podrían ser revisados considerablemente a la baja, lo cual bajaría la senda de ingresos estructurales. Éstos se deberán compensar con una nueva reforma para aumentar el recaudo o con una importante reducción en el gasto, ambos después del 2015. Vemos más probable la primera alternativa, pero en ambos casos nos preocupa un impacto no trivial sobre el crecimiento económico en el 2016.

Andrés Pardo Amézquita,
Gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana

Carmen Salcedo Saldaña,
Subdirectora, Analista de Economía Internacional.



 


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