Estados Unidos: más chinos, menos mexicanos

Las cifras de la encuesta sobre la Comunidad Americana de la Oficina del Censo de EE. UU. revelan que en el 2013 llegaron al país 147.000 inmigrantes chinos, comparado con 125.000 de México.

Redacción Portafolio
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mayo 12 de 2015
2015-05-12 04:28 a.m.

La aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton tiene un arma formidable para desarmar a los candidatos republicanos de línea dura en temas inmigratorios que buscan prácticamente cerrar la frontera sur de Estados Unidos, y es la siguiente: hay más inmigrantes que están viniendo de China que de México.

Por extraño que parezca, las nuevas cifras de la encuesta sobre la Comunidad Americana de la Oficina del Censo de Estados Unidos revelan que en el 2013 –el último del que se tienen datos– llegaron al país 147.000 inmigrantes chinos, comparado con 125.000 de México. La encuesta anual incluye tanto a los inmigrantes documentados e indocumentados, y fue la primera vez que mostró un mayor flujo de migrantes de China que de México.

El número de mexicanos que se mudan a Estados Unidos ha caído en picada en los últimos años, y alcanzó su nivel más bajo en más de medio siglo en el 2011, dicen los demógrafos. Las causas de este declive son múltiples, incluyendo la crisis financiera de Estados Unidos del 2008, el descenso de las tasas de fertilidad en México –que cayeron de un promedio de 5,5 hijos por mujer en los años setenta a 2,5 hijos hoy–, y al incremento de las medidas de seguridad fronteriza implementadas por el presidente Barack Obama.

Mientras tanto, el número de inmigrantes chinos está subiendo rápidamente, de unos 75.000 al año, hace una década, al doble en la actualidad. Los expertos dicen que esto se debe a que hay más chinos ricos que están mandando a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, y que la reciente desaceleración de la economía china está haciendo que muchos ‘migrantes internos’ en China salgan a buscar una nueva vida en el extranjero.

Cerca de 250 millones de chinos se han desplazado desde las zonas rurales a las grandes ciudades en las últimas décadas para vivir como migrantes internos indocumentados en Beijing y otros centros urbanos. El creciente desempleo en la industria de la construcción de China está impulsando a muchos de ellos a buscar nuevos trabajos en el extranjero.

Dudley L. Poston Jr., experto en los patrones migratorios chinos y mexicanos de la Universidad de Texas A & M, dice que es probable que estas nuevas tendencias migratorias continúen a futuro. La recuperación económica de Estados Unidos no se traducirá en un aumento importante de inmigrantes mexicanos, mientras que la inmigración de China e India probablemente seguirá creciendo rápidamente, dice.

Si bien hay unos seis millones de migrantes indocumentados mexicanos y solo alrededor de 300.000 indocumentados chinos en Estados Unidos, la mayoría de los recién llegados no son personas que cruzan la frontera de manera ilegal, sino vienen como turistas o estudiantes y se quedan más allá de la fecha de vencimiento de sus visas, dice Poston.

“El debate sobre cerrar la frontera es una tontería, porque el mayor porcentaje de indocumentados está aquí por extender sus estancias legales”, afirma Poston.

Los nuevos datos del Censo de Estados Unidos salieron al mismo tiempo que Clinton se posicionaba como la candidata más proinmigración de los actuales contendientes por la presidencia. Clinton se colocó incluso a la izquierda de Obama en el tema migratorio, al apoyar una vía a la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Por otro lado, los republicanos –con la posible excepción del exgobernador de Florida, Jeb Bush– están endureciendo sus posturas ante la inmigración.

El senador de la Florida Marco Rubio, el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, y el exgobernador de Arkansas, Mike Huckabee, que antes habían apoyado un estatus legal para los inmigrantes indocumentados o sus hijos, han tomado distancia de sus posturas anteriores. Prácticamente, todos los aspirantes republicanos se oponen a la orden ejecutiva de Obama del 2014 que concede permisos de trabajo temporales a los indocumentados.

Los republicanos de línea dura dicen que los nuevos datos del Censo sobre los inmigrantes chinos y mexicanos no deberían ser tomados muy en serio, porque la encuesta preguntó a las personas nacidas en el extranjero dónde vivían un año antes, y los residentes indocumentados son menos propensos a responder a esa pregunta.

Mi opinión: puede que la nueva encuesta del censo no sea muy exacta, pero la tendencia es clara: la inmigración de México está en baja, mientras que la de Asia está en alza.

Así que cuando los republicanos de línea dura exigen “asegurar la frontera” para detener una supuesta invasión de indocumentados del sur, hay nuevas razones para preguntarse si tienen un objetivo legítimo, o si solo quieren evitar la llegada de mexicanos. Hillary probablemente sugerirá esto último y tendrá toda la razón.

Andrés Oppenheimer

Periodista - Columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald

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