Euro continúa depreciándose: ¿hasta cuándo?

Desde un punto de vista técnico, se observa que a lo largo de los últimos 40 años el comportamiento de las monedas europeas con respecto al dólar ha sido bastante cíclico, con periodos de fortalecimiento tanto de la divisa estadounidense como de las europeas.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 13 de 2015
2015-03-13 04:04 a.m.

A partir de mayo del 2014, el euro acumula una caída del 25 por ciento respecto al dólar, pasando de niveles máximos de 1.399 dólares por euro a 1.050 dólares, actualmente.

A su vez, esta depreciación de la moneda europea frente al dólar estadounidense, se suma al movimiento de corrección que había dado inicio en el 2008, cuando el euro testeaba máximos históricos de 1.604 dólares, con lo cual el bear market (mercado bajista) del euro no solo se hace más importante, en términos de magnitud, alcanzando más del 35 por ciento de pérdida de valor, sino que incluso ya acumula siete años de duración. 

Desde lo fundamental se explica la caída de la divisa como parte de la política monetaria que ha tomado, desde la crisis europea, el Banco Central Europeo (BCE), y muchos consideran que la baja de la moneda se acentuará en la medida en que el Banco no modifique esa política.

Sin embargo, desde un punto de vista técnico, se observa que a lo largo de los últimos 40 años el comportamiento de las monedas europeas con respecto al dólar ha sido bastante cíclico, con periodos de fortalecimiento tanto de divisa la estadounidense como de las europeas. De todos modos, lo más interesante a destacar de esta ciclicidad es que nos encontraríamos en la fase final del periodo bajista para las monedas europeas, que es lo mismo que decir que la fortaleza del dólar en el mundo podría estar alcanzando niveles muy cercanos a un techo de importancia.

En efecto, desde 1971, cuando en el Gobierno de Richard Nixon se decide el fin del sistema de patrón oro en la política monetaria internacional y el dólar comienza a medirse contra una canasta de monedas, en la cual las divisas europeas presentan mayor ponderación que el resto, veremos que se han vivido periodos de gran fortaleza del dólar y también etapas de gran debilidad. Lo interesante de esta ciclicidad es que la misma ha respondido a un patrón de duración de entre 7 y 8 años, que repasaremos.

Entre 1971 y 1978, el dólar sufre una importante depreciación frente a la canasta de monedas. Posteriormente, la divisa estadounidense comienza a recuperar posiciones y extiende su periodo de fortalecimiento de 1978 a 1985. Es desde entonces, que una vez más cambia el ciclo y el dólar comienza a debilitarse frente a las monedas europeas y esta debilidad se extiende desde 1985 hasta 1992. A partir de este último año, nuevamente el dólar entra en un periodo de fortaleza que se extiende hasta el año 2000, justo antes de la salida oficial del euro al mercado.

Luego, entre el 2000 y el 2008, hemos vivido nuevamente una fase de debilidad de la moneda estadounidense, al punto que se llegó a hablar, en medios de prensa, de la desaparición del dólar en el mundo, y el euro se había convertido, incluso, en moneda de reserva en los banco centrales de muchos países.

A pesar de todas esas versiones que surgieron, el dólar cambió de ciclo una vez más y desde el 2008 acumula ya siete años de recuperación, respondiendo a la ciclicidad histórica.

Hoy, las condiciones parecen ser diferentes y es por ello que expertos se animan a proyectar una mayor debilidad del euro frente al dólar, que incluso podría alcanzar la paridad a uno en los próximos años. Sin embargo, desde nuestras expectativas, creemos que la debilidad del euro y fortaleza del dólar se encontrarían muy cercanas de alcanzar su punto de inflexión, desde el cual, posiblemente, se habilite un nuevo ciclo de fortaleza para la divisa europea y de debilidad para el dólar. Por ello, recomendamos cautela.

Si nos detenemos en el análisis de corto plazo, la baja del euro hasta el momento, acumula nueve meses consecutivos de depreciación frente al dólar. La velocidad de la baja es típica de un mercado que ha ingresado en una fase emocional y de depresión, lo que es un patrón característico de comportamiento cuando el punto de inflexión no se encuentra muy alejado.

Creemos que un piso de importancia podría ser conseguido en las instancias ya alcanzadas, cercanas a 1.050 y 1.040, y la moneda europea podría revertir su tendencia, inicialmente recuperando, de manera parcial, la baja de los últimos meses, sin descartar que ello se trate de un cambio de ciclo de bajista a alcista, considerando que en el 2015 ya se cumplirían siete años de debilidad. Veremos!

Rubén Ullúa

Analista técnico de mercados financieros
 

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