El fenómeno del‘Niño’ y sus tres hermanos

Redacción Portafolio
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mayo 21 de 2014
2014-05-21 07:41 a.m.

Quien alguna vez haya escuchado La fábula de los Tres Hermanos, probablemente coincidirá conmigo en que esta metáfora es una buena explicación de uno de los grandes retos que enfrenta el mercado eléctrico colombiano: administrar el riesgo de corto plazo, exclusivamente con instrumentos de largo plazo. Evidencia de esto la encontramos claramente expresada en prensa nacional.

Recientemente, vimos en los medios la noticia de que Emcali advierte una posible alza de hasta 15 por ciento en la tarifa de energía para sus usuarios, luego del aumento de las probabilidades de que tengamos fenómeno del ‘Niño en lo que resta del año. Esto es evidencia de los riesgos de corto y mediano plazo que enfrentan los agentes y la forma en que estas afectan a los ciudadanos.

Por otra parte, llega un mensaje de tranquilidad del gremio generador, acerca del impacto de dicho fenómeno en las tarifas de energía. “El 85 por ciento de la energía del país se comercializa a través de contratos a largo plazo, lo cual garantiza precios estables, incluso en coyunturas inciertas como la actual”. ¿Quién tiene la razón? Los dos.

Si bien es cierto que la mayoría de los requerimientos del mercado nacional de energía están cubiertos por contratos de largo plazo, esta situación no aplica para todas las empresas de la misma forma. Como se afirma en las publicaciones, más de la mitad de los requerimientos de Emcali aún no tiene cobertura y tendrán que comprar esa energía en el mercado diario de la bolsa energética. Esto mismo es cierto para el 15 por ciento del total del mercado, que no es poca cosa.

Finalmente, el Gobierno dispone medidas para evitar que las alzas en el precio de la energía sean trasladadas abruptamente a los usuarios, difiriendo hasta en dos años el ‘sobrecosto’ que genere el fenómeno climático. La medida es deseable, pero insuficiente. Pagar en cuotas el aumento no cambia el hecho de que algunas empresas continúan descubiertas, lo que evidencia la necesidad de complementar el esquema de contratos de largo plazo con alternativas eficientes y económicas de mediano y corto plazo. En estas coyunturas se genera una mayor percepción de incertidumbre en el sistema por lo que la estructura que ofrecen los mercados organizados, con una cámara que administra el riesgo de contraparte, deben ser la alternativa.

Desafortunadamente, la regulación no reconoce el resultado de las coberturas realizadas con instrumentos financieros, como son los futuros, para la energía comprada con destino al mercado regulado a pesar de que se vienen ofreciendo desde el 2010. Con esto, cualquier empresa que tuviera la intención de mitigar el riesgo del precio que pagará por la energía comprada en bolsa, no podrá hacerlo, ya que este costo no le será reconocido, ni en el mes correspondiente ni diferido en dos años.

En el 2014 está programado el estudio y definición de la fórmula de la tarifa de energía con destino al mercado regulado. Consideramos que la situación ratifica la necesidad de un marco adecuado para actualizar la tarifa, de tal forma que se incluyan todos los instrumentos que demuestren ser seguros, competitivos y eficientes, con lo que los agentes encontrarán alternativas para hacerle frente a situaciones que como ésta se repetirán.

Rodrigo Castellanos
Gerente Derivex

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