El gobierno de Colombia a la defensa del Ecuador

Ante una salvaguardia cambiaria ilegal impuesta por Ecuador, sin el concepto previo obligatorio de la Secretaría de la CAN, el Ministerio de Comercio colombiano se lanza al vacío en una aventura “negociadora”, en la cual, lejos de solucionar nada, parece legitimar la actuación ecuatoriana.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
enero 29 de 2015
2015-01-29 04:11 a.m.

Las informaciones acerca del desempeño del Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, concerniente a la aplicación de una ilegítima Salvaguardia Cambiaria en el caso del Ecuador contra Colombia y Perú no dejan otro camino que cuestionar duramente el desempeño del Ministerio del ramo, el cual en los últimos años parece actuar de manera poco técnica y sin argumentos ante las diferentes situaciones que afectan al aparato productivo nacional.

Ante una salvaguardia cambiaria abiertamente ilegal por la forma en que se produjo, en la que Ecuador aplica la medida sin el concepto previo obligatorio de la Secretaría de la CAN, el Ministerio de Comercio colombiano se lanza al vacío en una aventura “negociadora” al Ecuador en la cual, lejos de solucionar nada, parece legitimar la actuación ecuatoriana. Lo prudente y acertado, si hubiera un rumbo orientado a favorecer el interés nacional, habría sido dirigirse a la autoridad rectora del Acuerdo, en este caso la Secretaría de la CAN, para exigir las acciones necesarias para la restitución de las condiciones alteradas con violación del Acuerdo.

Por las informaciones emanadas de las reuniones que ha hecho el Mincomercio sobre el tema (una con la Andi y otra con algunos miembros del sector agropecuario) convocadas en el Ministerio de Agricultura, para dar la imagen de unificación y consenso en el absolutismo del Ministerio de Comercio, se han cometido todo tipo de errores en el manejo del tema con los ecuatorianos.

He aquí algunas perlas:

– Antes que alegar la ilegitimidad de la medida, el Gobierno planteó al Ecuador que la medida había sido mal aplicada porque el cálculo de la devaluación había sido nominal y no real, lo que le daba 17 % de incremento arancelario y no 21 % que había impuesto Ecuador. Ante tamaño error al entrar no a exigir el desmonte de la medida por los cauces ordinarios, sin entrar en un debate irrelevante, Ecuador, ni corto ni perezoso, le respondió a Colombia que estudiaría bajar la medida al 17 %, pero que de hacerlo le aumentaría el período de duración.

– De otra parte, el gobierno colombiano no verificó las condiciones para preguntar al Ecuador, ¿dónde está la moratoria o el déficit económico que sustente la aplicación de una salvaguardia cambiaria?, nada de eso se le ocurre presentar a un Ministerio que luce muy antitécnico a mi juicio.

– Acto seguido, el Gobierno indica a Ecuador que el interés de Colombia entonces sería que le bajaran la medida a lo aplicado al Perú (la Salvaguardia a Perú le impone un gravamen de 7 %), apartándose de toda racionalidad económica, pues el cálculo de devaluación nominal del Perú da matemáticamente 7 %, con la consabida negativa, seguramente jocosa, de los ecuatorianos.

– Sin estar contentos con lo anterior, el Mincomercio plantea entonces que Ecuador excluya de la medida algunos bienes de interés del país. Aceptar el “cambalache” de validar una violación del Acuerdo para “salvar” algunos bienes de exportación, en los que Colombia podría incluso aplicar efectivas retaliaciones en defensa de su producción, fue hábilmente explotado por los ecuatorianos para indicar a la Ministra y sus funcionarios que el problema era que la balanza comercial con respecto a Colombia siempre les era negativa, por lo que Ecuador debía restringir el comercio, desconociendo que eso es parte del comercio mismo, negativa con algunos y positiva con otros.

– Con la lógica ecuatoriana es indispensable exigirle a la Ministra de Comercio que imponga ya medidas comerciales, cambiarias o de cualquier índole a México, país con el cual mantenemos un déficit comercial de más de 20 años y el cual supera los US$ 5.000 millones anuales.

– Lo más sorprendente es que ante el atropello ecuatoriano, los funcionarios del Ministerio de Comercio indican en las reuniones que hay que ayudar al Ecuador, que se le debe dar acceso en productos de amplio impacto contra la producción nacional, que para Ecuador es imposible desmontar la salvaguardia, ¡pobreci- tos!, y que se deben buscar unos productos que no sean afectados por la medida.

Al momento de escribir esta nota, los funcionarios de Comercio se encontraban hablando de productos agrícolas, biodiésel y demás, sin que ni siquiera fueran acompañados por el Ministerio de Agricultura y, mucho menos, sin elevar consultas al sector privado. Pero más grave aún es que la cartera de agricultura no aparezca por ninguna parte para participar en el tema.

El Gobierno dirá que los sectores sí fueron convocados pero, como siempre, para ser informados de los efectos de decisiones individuales muy cuestionables y para defender las dolencias de otros países, mientras que el aparato productivo nacional se desmorona, perdemos espacios comerciales y, de contera, el precio del petróleo cae mermando los recursos del Estado mientras muchos en el sector productivo vemos con tristeza como el gobierno de Colombia abraza cualquier causa mientras no sea la de defender y ayudar al aparato productivo colombiano.

Alejandro Vélez Goyeneche

Vicepresidente Técnico, Sociedad de Agricultores de Colombia

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