O-I Peldar intentará poner su cristalería en Rusia y Angola

El año pasado fue excepcional para esta empresa: vendió $ 722.000 millones y creció 29% en utilidades, gracias al Mundial de Brasil y exportaciones no esperadas a EE. UU. En el 2015 decrecerá un 10%.

Redacción Portafolio
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julio 02 de 2015
2015-07-02 02:55 a.m.

Después de un 2015 excepcional por el Mundial de Brasil, la perspectiva de un decrecimiento en sus ventas de un 10% no desanima al presidente de O-I Peldar, Álvaro Suárez Quiceno, quien sin embargo observa buenas perspectivas para su negocio, las cuales dependen del crecimiento que se ve en la industria de alimentos envasados, donde hay buenos clientes suyos.

Además, Suárez anuncia su interés en llegar con sus productos a Rusia y Angola (África). El primero de estos países significaría un mercado que triplica a Colombia, con sus 147 millones de habitantes, y el país africano, según él, ha demostrado ser una buena opción por el mejoramiento de su ingreso per cápita.

El 2014 fue muy bueno para ustedes. ¿Se podrá superar?

En el 2014 tuvimos ventas de 722.000 millones de pesos, con un incremento de 4,6 % en ventas y utilidades por 116.466 millones de pesos (incremento de 29%). Fue un récord histórico, principalmente por unos negocios de exportación muy importantes de envases de vidrio a Brasil para apoyar la demanda que se generó allá por el Mundial y porque en Estados Unidos hubo una necesidad específica debido a reparaciones de hornos. Eso, más un control de costos, hizo que se dieran los resultados.

¿A sus distintas líneas de negocio cómo les va?

Nosotros tenemos tres negocios: cristalería, con una planta en Buga, donde hacemos alrededor de 180 millones de vasos y el 70 % lo exportamos a más de 40 países, lo que el año anterior sumó 50 millones de dólares.

Un segundo negocio viene con la marca Covet, que produce envases de alta gama, sobre todo para licores de exportación y para cosméticos; esta exporta entre un 50 y un 70% de la producción. Va bastante bien en el año y se beneficia, al igual que la cristalería, de la tasa de cambio.

Finalmente, el negocio central son los envases de vidrio regulares para cerveza, licores, alimentos, bebidas no alcohólicas y la industria farmacéutica.

Ahora, los primeros cinco meses no han sido buenos.

¿A qué se debe esto?

Los hornos requieren reparación cada diez años y este año hemos reparado dos de nuestros cinco hornos. Cada uno toma unos 60 días y 10 millones de dólares.

¿Planean pronto ir a nuevos mercados?

Recientemente hemos estado trabajando con ProColombia y evaluando por lo menos dos mercados. Uno es Angola, que es supremamente interesante, con una población cercana a los 21 millones de habitantes y un crecimiento mayor al 10 % en los últimos años y un PIB per cápita de casi 6.000 dólares. El otro es Rusia, un país enorme que tiene muchas perspectivas.

¿Cómo ser competitivo para llegar tan lejos?

En el caso de la cristalería, hoy llegamos a 40 países, y lo podemos hacer porque somos muy eficientes y productivos. La planta de Buga está relativamente cerca al puerto de Buenaventura y ofrece grandes ventajas.

¿Qué oportunidades ven en la Alianza del Pacífico?

El país tiene que seguir mejorando en infraestructura, pero hay muchas oportunidades.

¿El tema de los hornos va a afectar sus ventas?

En el mercado hemos tenido un año mejor. Sentimos dinamismo particularmente en la industria de alimentos. Hacemos envases por ejemplo para café, y muchos clientes de este producto están exportando más. Igual pasa en alimentos para niños, como compotas, entre otros. También, en bebidas no alcohólicas como té y jugos.

¿Pero crecerán o no?

Somos optimistas, pero este año no tenemos las exportaciones hacia Brasil. Estamos hablando de un decrecimiento del 10%, contando con un mejor desempeño del mercado doméstico, que va a estar creciendo entre 5 y 6%.

¿Las ganancias también bajan?

Sí, probablemente estaremos 20% por debajo del 2014, pero hay que entender también que, igual que en todas las compañías en Colombia, tendremos los efectos de la reforma tributaria, la sobretasa del CREE (llamado impuesto a la riqueza) y las NIIF. Realmente, comparar los dos años va a ser bastante difícil para la mayoría de las empresas.

¿Qué tanto los va a beneficiar el dólar caro?

Tenemos unos altos niveles de exportación. En el caso de cristalerías presupuestamos vender alrededor de 50 millones de dólares, y en envases, probablemente 30 millones de dólares; así son 80 millones de dólares que van a ser altamente favorecidos por la devaluación que ha sido cercana al 25%. También tenemos materias primas importadas, como el carbonato de sodio y el gas natural que está indexado al dólar en cerca del 85%, lo cual trae sus efectos negativos, pero nos vemos más favorecidos que perjudicados.

¿Hay planes de inversión a la vista?

Este año, de la inversión de 20 millones de dólares prevista, 18 corresponden a la reparación de hornos y el resto es para molduras para envases, actualización de maquinaria, equipos de decoración e inspección de calidad.

neslop@eltiempo.com

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