Los impuestos y la gallinita de los huevos de oro

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
septiembre 09 de 2015
2015-09-09 11:07 p.m.

No son pocos los que creen que los empresarios acaudalados se han hecho ricos a costa de los pobres, y que por lo tanto, es justo y bueno que se les quite parte de sus ganancias para repartirlas entre los menos favorecidos. En Colombia los empresarios son, muy a menudo, tildados de explotadores. Y si usted es de los que cree que las empresas se hacen ricas explotando a los pobres, seguro estará de acuerdo con que entre más impuestos les cobren, mejor será para los menesterosos y para la sociedad en general. No tengo conocimiento de en qué momento, ni quién inventó este mito, pero lo que sí está clarísimo es que esta es una de las mentiras que más daño hace a las sociedades.

Lo primero que hay que aclarar es que los empresarios no ganan dinero a costa de los pobres. Parece que la gente creyera que la riqueza de un país es fija, y que cuando alguien se hace rico es porque le quitó dinero a otro. Pero lo cierto es que los empresarios no le están quitando nada a nadie; están creando riqueza nueva. Quienes ven la riqueza de un país como una torta fija que hay que repartir, parecen no haberse preguntado nunca por qué antes la gente vivía en condiciones precarias y en niveles de solo subsistencia. ¿Qué cambió para que ahora tengamos un nivel de vida tan alto? El mundo no se ha hecho más grande, no tenemos más tierras ni más recursos. Lo que sucedió fue que se creó riqueza nueva. Miles de empresarios en el mundo entero inventaron computadores, carros, máquinas para cultivos eficientes, e infinidad de bienes y servicios que generan valor y que nos permiten tener una vida mejor.

Entonces, los empresarios no solo no nos quitan nada, sino que generan riqueza que nos beneficia a todos. Crean empleos nuevos, y además ofrecen bienes y servicios de mayor calidad y de menor precio. Vivir en un país lleno de empresas exitosas no perjudica a nadie, por el contrario nos enriquece. Ahora bien, si usted afirma que hay que aumentar los impuestos para ayudar a los pobres, tiene que saber que un aumento de la tributación incentiva el desempleo y además encarece los bienes y servicios. Por lo que el beneficio que se pueda lograr ayudando a algunos con subsidios, se ve opacado por el daño mucho mayor que se causa, sobre todo a los más pobres, con el aumento del desempleo y los incrementos de los precios.

Por lo tanto, si el gobierno aumenta los impuestos a tal punto que se desincentiva la creación de empresas y además se promueve la fuga de las que ya existen, lo que en realidad logra, es acabar con los generadores de riqueza. Un país sin empresas es un país sin empleo, sin bienes y servicios para satisfacer las necesidades de sus habitantes. Un país sin empresas es un país pobre. De modo que si usted es de los que creen que los empresarios son ladrones y que hay que quitarles todo a punta de impuestos, déjeme decirle que está confundiendo al bueno con el malo, y que lo que en realidad usted sugiere, es matar a la gallinita de los huevos de oro.

Vanessa Araujo Vallejo
Economista  

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