Innovación, patentes y desarrollo, una ruta al progreso

Proteger la Propiedad Intelectual en el país es necesario para desarrollar sectores de punta.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
octubre 04 de 2012
2012-10-04 03:49 a.m.

La innovación es básica para el progreso de cualquier país; basta con mirar a las naciones en vías de desarrollo o a las que ya lo son, para darse cuenta cómo cuidan y fomentan la investigación, la ciencia, la tecnología, y cómo aseguran que los resultados obtenidos lleguen exitosamente al mercado.

El ciclo de la innovación se cierra ‘con la protección del esfuerzo, de las ideas y del trabajo’ de quienes se arriesgan e investigan.

Aunque hay intensos debates en el mundo acerca de cuál puede ser el mejor modelo de protección a la inventiva, el sistema de patentes continúa siendo uno de los principales mecanismos de protección, conjuntamente con otras alternativas como la protección del secreto, de lanzamientos rápidos o lead time, y contratos comerciales de largo plazo.

De acuerdo con la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), “al ofrecer protección y exclusividad, la patente constituye un instrumento político cuya finalidad es alentar a los inventores a que inviertan en investigación y en el trabajo de innovación posterior que conseguirá que esas invenciones tengan una aplicación práctica”.

El Banco Mundial reporta que Israel invierte en Investigación y Desarrollo (I&D) más del 4 por ciento como proporción de su PIB, Suiza más del 3 por ciento y Brasil cerca del 1,5 por ciento, cifras que hacen palidecer el 0,16 por ciento que Colombia invirtió en 2010.

Aunado a la escasa inversión colombiana en I&D, es también inusual que los resultados de las investigaciones terminen en aplicaciones industriales o comerciales, y poco se piensa en proteger los logros novedosos, con nivel inventivo y aplicación industrial; el resultado, que otros ‘ni cortos ni perezosos’ se aprovechan de esos conocimientos y se corta la iniciativa innovadora local. Volviendo a la OCDE, señala que “para que una invención llegue a convertirse en una innovación hace falta un trabajo empresarial adicional para desarrollarla, fabricarla y comercializarla”.

Tantos años sometidos a discursos ideológicos que no saben o no quieren saber, que proteger la Propiedad Intelectual en el país es necesario para desarrollar sectores de punta, ha hecho que luego de grandes esfuerzos muchos pierdan su oportunidad.

Pero parece que ya se está incorporando el valor pragmático de la Propiedad Intelectual en sus diferentes formas, y en particular, reconociendo la trascendencia de patentar y de respetar el derecho de quienes investigan y desarrollan.

Al mismo tiempo, el Gobierno acoge, también, vías para aspectos ‘sensibles’ en salud contenidos en la Declaración de Doha de OMC y la Estrategia Mundial sobre Salud Pública, Innovación y Propiedad Intelectual de la OMS, las cuales se incorporaron, por ejemplo, en el TLC con la Unión Europea.

Según la SIC, en Colombia viene incrementándose el número de solicitudes de patentes y el porcentaje de las que concedieron.

En 2010 se solicitaron 1872 patentes y se concedieron 633, con alto índice de solicitudes provenientes del país. Teniendo en cuenta que hasta hace poco tiempo solo se aprobaban unas cuantas por año, es un logro significativo.

El número de patentes solicitadas y concedidas es claro indicador de la actividad inventiva, y por tanto, del desarrollo de un país.

En el Manual de Estadísticas de Patentes 2009 de la OCDE se establece, “las patentes constituyen una forma de proteger los inventos que desarrollan las empresas, instituciones o personas, y como tales son susceptibles de interpretación como indicadores de la actividad inventiva(...) Los indicadores de patente transmiten información sobre los procesos y los resultados de las actividades inventivas (...)

Las investigaciones realizadas demuestran que, cuando se aplican controles adecuados, se produce una relación positiva entre el número de patentes y otros indicadores relacionados con el rendimiento inventivo(...)”.

Aún estamos lejos de las 55.000 patentes que obtuvieron los alemanes o de las 156.000 de Estados Unidos en 2010, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI); y no se crea que los Chinos no entienden el valor de la Propiedad Intelectual, pues sus 84.000 patentes en el mismo periodo dicen mucho. Así pues que las señales en nuestro entorno con respecto al entendimiento y aplicación de la protección inventiva están cambiando paulatinamente, son positivas y son signo de progresos.

Francisco De Paula Gómez

Presidente Ejecutivo de AFIDRO

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