Lanzar una empresa incipiente: el método furtivo

Una vez graduado, quizá descubra que necesita seguir complementando sus habilidades con cursos en línea, programas de orientación y, lo más importante, experiencia en el mundo real.

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
diciembre 06 de 2013
2013-12-06 11:47 p.m.

Soy estudiante graduado en creación de empresas y tengo muchas ideas de nuevas empresas.

Lo único que mi educación universitaria no me ha enseñado, lo cual siempre me detiene, es dónde empezar. ¿Cómo saber qué hacer primero?

¡Me siento tan perdido!

Taylor Matysik

Sin importar cuán nuevo sea uno en el proceso de iniciar un negocio, sentirse perdido o abrumado es comprensible y, para muchas personas, simplemente parte del proceso.

Un título en creación de empresas no siempre incluye capacitación en las habilidades prácticas que un emprendedor necesita para iniciar una compañía, e incluso cuando sí sucede, realmente aplicar lo que se ha aprendido puede ser sobrecogedor.

Una vez que te hayas graduado, quizá descubras que necesitas seguir complementando tus habilidades con cursos en línea, programas de orientación y, lo más importante, experiencia en el mundo real.

La buena noticia es que un gran negocio comienza con una gran idea, así que ya estás muy adelantado.

El primer paso: antes de empezar a hacer algo práctico, acomódate en un lugar relajante e imagina la compañía que puedes crear con base en tu mejor idea.

Debería ser una en la que puedas creer, con el cuerpo, el alma y la cartera.

¿Te entusiasma cómo este negocio marcará una diferencia en la vida de las personas?

Eso es crucial, porque si amas tu trabajo, es más probable que perseveres, pese a los horarios largos y los apuros, inevitables en la vida de un emprendedor; y tus éxitos y celebraciones serán más placenteros.

Mencionaste en otra parte de la nota que me enviaste que tu asignatura secundaria es en las artes de grabación, así que supongo que te apasiona la música.

¿Has detectado una brecha en ese sector?

Tras haber iniciado mi carrera en la industria discográfica, hace 40 años, puedo decirte que es una travesía divertida.

Con el estallido de los servicios de música en internet, seguro hay nuevas oportunidades.

Lo siguiente es la Prueba Materna, un método en el que siempre he confiado cuando decido si seguir adelante con una idea.

Pregunta a tu madre qué piensa honestamente de tus planes. Si su mirada es indiferente mientras le describes la nueva empresa, regresa a la hamaca y empieza de nuevo.

Si se entusiasma, podrías tener una idea ganadora.

Como una emprendedora veterana ella misma, mi mamá es un juez excelente en esos asuntos, pero aun si tu madre no conoce de empresas, sin duda sabrá lo que es mejor para ti.

Los siguientes pasos involucran riesgo, y esa podría ser la razón de que estés titubeando; el riesgo de plantear tu idea y dedicarle tu tiempo y tus recursos.

Algunos no pasan de esta etapa, tratando de perfeccionar su plan, y luego terminan pasando más tiempo en ello que realmente operando el negocio.

Los empresarios exitosos no esperan el momento perfecto, lo crean.

Desarrolla algunas muestras de lo que pretendes vender y cuando estés contento con tu producto o servicio, comienza con la mejor y más barata forma de investigación de mercado: pide a tus amigos, familiares, vecinos y seguidores de redes sociales que lo prueben.

Si la reacción es negativa, considera modificarlo. No permitas que este proceso te deprima: algunos cambios no significan que tu idea no sea buena; esto es meramente el primero de muchos ajustes en tu plan.

La flexibilidad y la capacidad de resolver problemas de manera creativa son cualidades en un emprendedor.

Una vez que hayas hecho esos cambios, trata de vender pequeños lotes de tu producto u ofrecer introducciones iniciales al servicio, siempre que puedas: en línea, de puerta en puerta, en ferias callejeras, etc. Continúa pidiendo retroalimentación, y mantente en contacto con esos clientes.

Asegúrate de crear la conciencia de marca correcta: ¿Destaca? ¿Los valores de tu marca atraen a clientes ansiosos? ¿También atraerán a empleados talentosos?

A medida que las reacciones de tus clientes se vuelvan fuertemente positivas, necesitarás comenzar a pensar en ofrecer más del producto o servicio, y en las inquietudes a corto plazo.

San Francisco de Asís dijo: “Empieza haciendo lo que sea necesario; luego lo que es posible; y de repente estarás haciendo lo imposible”.

Empezarán a surgir asuntos prácticos, como la manera de distribuir tu producto y cómo manejar el flujo de efectivo.

Podría ser hora de empezar a proponer tu idea a potenciales inversionistas y distribuidores, y también de empezar a contratar y delegar.

Si has seguido los pasos arriba mencionados, pronto podrías darte cuenta de que te gasté una pequeña broma: ahora tienes una empresa incipiente en funcionamiento, sin haber establecido siquiera una fecha de lanzamiento. ¡Gran trabajo!

¡Y buena suerte con tu nueva empresa!

Richard Branson

Fundador de Virgin Group y compañías como Virgin Atlantic, Virgin America, Virgin mobile y Virgin Active.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado