El liderazgo empresarial frente a la globalización

El liderazgo, consiste en la capacidad para avizorar, proponer y construir horizontes.

Redacción Portafolio
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mayo 06 de 2011
2011-05-06 12:24 a.m.

 

Los líderes, vistos como agentes de cambio, logran agitar el sistema para que emerjan nuevas formas y repertorios más acordes con las condiciones del momento y rompen el equilibrio que puede ser precursor de la mortalidad empresarial. Son visionarios e impulsan y nutren la acción colectiva.  

Los líderes son, ante todo, agentes de cambio, cuyas aptitudes, conocimientos y habilidades personales y directivas logran modificar, de forma deliberada y espontánea, la dinámica del equilibrio que suele producirse en la interacción entre los agentes de la organización (entendida esta como un sistema), flexibilizando su estructura y preparándola para hacer frente a los cambios vertiginosos del ambiente, pero, estructural y radicalmente liderar los cambios mismos caracterizados por niveles de incertidumbre creciente. 

El liderazgo es una capacidad individual y organizacional, consistente en generar, con base en ‘apuestas’, desafíos, innovación, creatividad y riesgo, exploraciones constantes de espacios y posibilidades.

Liderazgo 

El ejercicio del liderazgo resultante será una propiedad de la organización como sistema de complejidad creciente (física, anatómica, termodinámica, informacional, estructural y otras), una relación recíproca e interdependiente, directa, indirecta y difusa de influencia entre agentes, cuya intención se verá dirigida hacia el logro colectivo de metas, mediante procesos que generen movimientos dinámicos que perturben la relación entre los distintos agentes que componen las estructuras organizacionales.

Aquí, con seguridad, los dos mejores referentes son las redes complejas y la inteligencia de enjambre (Swarm Intelligence ).

El liderazgo efectivo ocurrirá cuando los cambios observados en uno o más agentes favorezcan la evolución, crecimiento y desarrollo de la organización en un contexto dado; el líder efectivo será aquel que logre incidir sobre el sistema para que este se aproxime al resultado deseado: en otras palabras, se trata de una evolución, a su vez, del paisaje.

Exactamente en este sentido se habla de coevolución.

Competencias del líder  

En complejidad, los agentes del sistema representan entidades semiautónomas que pueden interactuar con otros agentes y cambiar su comportamiento como resultado de esas interacciones (Hazy, et álii, 2007). 

Lo anterior  requiere potenciar en los líderes su capacidad de aprendizaje, esto es, la modificación, relativamente estable, del comportamiento a partir de experiencias previas.

El elemento determinante, sin embargo, consiste en la sensibilidad del agente hacia las condiciones iniciales, que es lo que le permite romper con el determinismo (la línea de tiempo que conduce del pasado al presente), así como anticipar y producir bifurcaciones.

En otras palabras: el liderazgo, en el contexto de la complejidad consiste en la capacidad para avizorar, proponer y construir horizontes. Los líderes, vistos como agentes de cambio, logran agitar el sistema para que emerjan nuevas formas y repertorios más acordes con las condiciones del momento y rompen el equilibrio que puede ser precursor de la mortalidad empresarial.

El líder es un visionario, y una voz que impulsa y nutre la acción colectiva.  Desde esta perspectiva, el equilibrio permanente hace al sistema menos sensible a los cambios que se producen a su alrededor, por eso compromete su perdurabilidad.

Con seguridad, la marca de calidad de las organizaciones estriba en su capacidad de aprendizaje y cambio, no en su estabilidad y permanencia. Ello requiere de líderes que toleren bien la incertidumbre, les interese innovar, se anticipen a los hechos y tomen decisiones acertadas, personas capaces de asumir los riesgos y las crisis que supone el cambio. 

Ante la amenaza o las oportunidades, las organizaciones, al igual que los sistemas vivos, deben transformarse y autoorganizarse para aumentar la posibilidad de encontrar soluciones nuevas, sobrevivir e incluso fortalecerse ante la adversidad. 

Tal como sucede en los sistemas biológicos, la diversidad garantiza mayores oportunidades, lo que requiere de líderes creativos que acepten y estimulen la diversidad, que sepan identificar, valorar e incluso potenciar las diferencias.

Esto enriquecerá de forma notable a las organizaciones y garantizará en cierta medida su supervivencia. La robustez de un nicho ecológico descansa, con seguridad, en su diversidad.

Ello apunta, por lo demás, a la importancia de las lógicas no clásicas en las estructuras de pensamiento del líder.

ación de petróleo y gas en Guinea Ecuatorial. De los 11 millones de dólares, 7.900 millones de dólares corresponden a acciones nuevas y los 2.100 restantes corresponden a títulos existentes.

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