Mariana Pajón: liderazgo

Estoy seguro de que la única medallista de oro colombiana de los pasados Juegos Olímpicos, en la madurez de su carrera, será positiva en sus aportes y verá los triunfos de las nuevas generaciones como una prolongación de sus logros.

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
octubre 19 de 2012
2012-10-19 03:37 a.m.

Hace unos días estábamos presenciando el triunfo de la fuerza interior que brotaba del ser de Mariana Pajón para entregar a Colombia lo mejor de sí: liderazgo, consagración, confianza en sí misma, y adornado todo con su sencillez y brillantez a flor de piel.

El triunfo obtenido es una escala más en su promisoria carrera deportiva y un ejemplo claro para todos los colombianos.

Estos valores son los que necesitamos cimentar en el mundo empresarial, profesional y personal.

Es clave que esta semilla de liderazgo se irrigue para que germine una cosecha abundante de líderes que logren transformar de manera sostenida a Colombia, donde la mayor riqueza sea la innovación y el emprendimiento, que tienen una fuente inagotable en comparación con los recursos naturales no renovables.

Tenemos que aprovechar los recursos provenientes de la explotación de los recursos naturales como petróleo y carbón para alargar el paso hacia una economía pujante basada en el conocimiento.

Los países que van a liderar el desarrollo mundial son aquellos cuya estructura productiva se fundamenta en la innovación y la tecnología.

De otra parte, verla en la competencia de los Olímpicos de Londres generó inmediatamente la reflexión sobre la importancia de la preparación y la confianza de contar con las herramientas para triunfar. Ella utilizó los resultados de las pruebas anteriores a la competencia para esforzarse más, era consciente del reto que tenía, no se comparó con nadie ni miró atrás.

Estaba segura de que con su esfuerzo y preparación podía triunfar, y así lo hizo.

Tenemos que aprender de Mariana Pajón. Hay superar la costumbre de muchos gestores empresariales públicos y privados, que pierden gran parte del tiempo y los recursos mirando hacia atrás, antes que preocuparse por prepararse adecuadamente para desarrollar una gestión que agregue valor.

La hora se les acaba y los resultados son más pobres que la obra que criticaron. ¿Habría triunfado Mariana Pajón actuando de esa forma?

También es necesario dejar de lado la manía de muchos líderes, que habiendo tenido la oportunidad de generar cambios en su momento, siguen en inmersos en la nostalgia del poder, y con ello se convierten en los críticos más feroces y generan la sensación colectiva de que son irremplazable.

Todo momento vivido es positivo, pero siempre es posible mejorarlo, así el estilo sea diferente.

Estoy seguro de que Mariana Pajón, en la madurez de su carrera, será positiva en sus aportes y verá los triunfos de las nuevas generaciones como una prolongación de sus logros.

Ella será una consejera para obtener nuevas marcas olímpicas, no la más demoledora para evitar que otros también muestren resultados.

Otra cualidad a destacar es la capacidad para superar los obstáculos que tuvo enfrentar para alcanzar el oro.

Uno de ellos, fue la carencia de pistas adecuadas en Colombia. Bien lo decía Mariana Pajón en una entrevista que en Colombia no contamos con pistas acordes para entrenar.

Sin embargo, la decisión de triunfo, de acertar y generar resultados la llevó a crear las condiciones adecuadas para prepararse en el terreno que correspondía para mentalizar el éxito soñado.

Ella logró romper el molde de quedarse en los lamentos para avanzar hacia un estado de soluciones creativas.

Si los lamentos y la inercia construyeran, varias murallas chinas tendríamos en Colombia.

También, la constancia es otra virtud de Mariana Pajón que debemos aprender. Ella desde niña se ha esforzado para alcanzar la gloria. Su triunfo es el reconocimiento a la constancia en la búsqueda del perfeccionamiento de sus cualidades deportivas.

En este sentido, el mensaje es que si queremos volar, como ella lo hizo, debemos perseverar en los objetivos y no esperar resultados sostenibles con el mínimo esfuerzo. Si el camino es largo, tenemos que empezar ya hasta llegar a un mejor puerto.

Los obstáculos son parte de la enseñanza para la próxima vez hacerlo mejor.

En conclusión, hoy estamos en un momento histórico que necesitamos aprovechar con liderazgos positivos, como el de Mariana Pajón, para generar las transformaciones económicas, sociales y políticas que requiere el país para avanzar hacia el grupo de naciones más prósperas y más equitativas.

Es un propósito de gran aliento, pero lo podemos alcanzar. Experiencias recientes de países como Corea y Vietnam, que hace menos de 40 años mostraban menores niveles de desarrollo que Colombia, señalan que mientras haya una decisión de país de dar el paso hacia campos superiores de desarrollo económico, se puede lograr.

La gloria deportiva de Mariana Pajón hay que aprovecharla como caso empresarial de liderazgo para avanzar en esa dirección.

Jesús Antonio Vargas Orozco.      

Jefe Oficina Estudios Económicos Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado