El Metro de Bogotá

Esta obra tendrá considerables efectos positivos sobre la economía bogotana, y por supuesto nacional. Los cerca de 15 billones de inversión son exactamente eso, inversión. Es decir, estos recursos van a retornar a la economía de la ciudad con un agregado de ganancia.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
noviembre 17 de 2014
2014-11-17 07:13 p.m.

El metro de Bogotá ha generado toda serie de posiciones respecto de su importancia, pertinencia y oportunidad y casi siempre se reduce la discusión al problema del financiamiento. Este bien público representa un reto para los bogotanos en el sentido de probar nuestro sentido de pertenencia como sociedad y nuestra capacidad de ejecutar grandes proyectos urbanos, que hagan de Bogotá una ciudad moderna.

Pero volvamos al problema del financiamiento. El metro de Bogotá tiene considerables efectos sobre la economía bogotana, y por supuesto nacional. Los cerca de 15 billones de inversión son exactamente eso, inversión. Es decir, estos recursos van a retornar a la economía con un agregado de ganancia.

La construcción del sistema metro se encuentra en el sector económico trabajos de construcción, desarrollo de obras civiles y servicios de arrendamiento de equipo con operario. Por su parte la construcción de las estaciones pertenece a la actividad económica de trabajos de construcción, remodelación y reparación de edificaciones y servicios de arrendamiento de equipo con operario.

De acuerdo con los multiplicadores de Leontief de la matriz insumo producto del Dane, estas actividades realizan compras directas e indirectas mayores a su propia media en actividades como minerales no metálicos, productos minerales no metálicos, productos metalúrgicos básicos (excepto maquinaria y equipo), comercio, servicios de transporte terrestre, servicios de intermediación financiera, entre otros.

La misma matriz indica que, en promedio, en los 5 años de construcción del metro esta inversión producirá un incremento del 1,3 por ciento en el PIB en Bogotá. Por su parte este incremento en la economía nacional generará un incremento de la economía nacional de 1,2 por ciento anual. Estos incrementos deberían generar ingresos tributarios adicionales en el mismo porcentaje.

Los efectos sobre la economía alcanzan un horizonte mayor al de los 5 años de construcción del sistema y de sus estaciones. En este caso la administración, como lo hacen las grandes ciudades del mundo cuando construyen estas infraestructuras, tiene la opción de densificar en alturas para dar salida a las presiones del mercado.

Esto exige cambiar el paradigma de gestión del suelo actual para capturar valor al cual tiene derecho la ciudad. De hecho, una estimación preliminar indicaría que por mayores valores del suelo se podrían recoger al menos 2 billones de pesos en dos fuentes como cambios en densidades de edificación y cambios de usos del suelo.

De otra parte, en virtud de la alta valoración que el mercado le da a esta infraestructura de movilidad, los inmuebles localizados en su zona de influencia tendrán un mayor valor de los que no lo están. Pero supongamos que el metro se pagara con valorización por beneficio general. Los 4,5 billones del aporte de Bogotá representan el 1,2 por ciento del valor avalúo de la ciudad en 2013.

El pago debe ser diferenciado pero todos debemos aportar, por cuanto la valorización no discrimina. De hecho, en la zona de la Avenida Boyacá con Primero de Mayo, en una muestra de 90 manzanas de estrato 3, el avalúo de referencia se incrementó entre 2013 y 2014 en cerca del 18 por ciento. Las cifras de la Lonja de propiedad raíz de Bogotá indican crecimientos superiores al 5 por ciento real en el precio del suelo.

De acuerdo con el gasto de subsistencia calculado por Cortes y Pérez (2010), el valor de una hora de tiempo es de 18.108 pesos para cada uno de los dos individuos que generan ingresos en el hogar. Si se supone que el ahorro en el tiempo de desplazamiento fuera de 30 minutos, se tendría un ahorro neto de 2.987.840.625 pesos al día en la ciudad, ganancias individualizadas.

Ante todos estos hechos de generación de riqueza, es el momento de preguntarnos qué podemos hacer por la ciudad y darle valor al slogan de moda: ¿Seremos capaces de darle un metro a Bogotá?

Alex Smith Araque Solano,
Escuela de Economía. Profesor de la Universidad Sergio Arboleda.
 

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