Las micromultinacionales definirán nuestra era

Redacción Portafolio
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octubre 14 de 2015
2015-10-14 08:57 p.m.

“En estos tiempos no vale la pena empezar un negocio nuevo, a menos que ese pueda globalizarse” (Richard Branson, fundador del Virgin Group)

A principios del 2003, un danés llamado Janus Friis y un sueco llamado Niklas Zennström concibieron la idea de una aplicación de software y crearon un negocio con la ayuda de tres desarrolladores de software estonios. Había surgido una nueva multinacional, aunque pequeña y desconocida. Registraron un nombre de dominio en Internet y se prepararon para introducir una versión Beta de la aplicación a finales de ese mismo año.

Avancemos de un salto a 2011, cuando el nuevo negocio es adquirido por Microsoft por la increíble suma de US$8.500 millones. La aplicación, Skype, había pasado a ser un nombre archiconocido – de hecho, yo tengo la aplicación en mi teléfono inteligente aquí en mi bolsillo mientras escribo, y estoy seguro de que muchos de mis lectores la tendrán también.

Este es uno de los primeros ejemplos históricos de la ‘micromultinacional’: una empresa pequeña que se inicia sola, que ‘surge global’ o que saca partido de las plataformas de negocio en línea y que aprovecha la creciente apertura de la economía global para entrar en los mercados globales.

Lo que ha hecho posible el surgimiento de la micromultinacional es la realidad de que, en el silo XXI, no es necesario ser grande para ser global. Hoy en día basta con tener un dispositivo móvil, una plataforma de embarque y una gran idea. Incluso el negocio más pequeño tiene actualmente acceso, a un costo pequeño o nulo, a innovaciones en comunicaciones e informática que estaban más allá del alcance de hasta las empresas grandes hace apenas 15 años.

Entonces, ¿por qué tanto aspaviento sobre las micromultinacionales? Para empezar, las micromultinacionales son PyMEs por definición – una parte críticamente importante de la economía global que representa cerca del 90 por ciento de todos los negocios, más del 99 % de todos los empleadores y más del 50 por ciento del empleo a nivel mundial. Ellas disfrutan de las mismas ventajas de las otras PyMEs, por ejemplo la agilidad para responder rápidamente a los cambios del mercado, la acción de genes colaborativos que fomentan la innovación y la ausencia de la inercia institucional que plaga a las organizaciones más grandes.

Con todo, y aun cuando las micromultinacionales forman parte de la importantísima categoría PyME, hay una distinción entre micromultinacionales y las PyMEs en general. Las micromultinacionales disfrutan de ventajas no disponibles a aquellas PyMEs que operan en un solo mercado, por ejemplo la ventaja de poder explotar las variaciones globales en conocimientos, aptitudes y costos laborales. Las micromultinacionales pueden operar sus negocios alrededor del mundo y a todas horas en múltiples husos horarios. Esencialmente, las micromultinacionales tienen todos los beneficios tradicionales del tamaño pequeño y de la agilidad, más los beneficios adicionales de poder operar y comercializar sus productos y servicios en múltiples mercados globales.

En el contexto de América Latina, Chile es un ejemplo claro. Entre las economías latinoamericanas, el país tiene las tasas más altas de creación de empresa nueva impulsada por la oportunidad. Chile se ha beneficiado de un crecimiento sostenido, de una sólida dirección de políticas y de la orientación internacional. Las empresas chilenas más pequeñas representan el 99 % de todas las firmas del país y generan el 75 % del empleo nacional. A pesar de la escasez de recursos y de un limitado acceso tanto a los servicios financieros como a las fuentes de innovación, todo lo cual dificulta competir a nivel global, las firmas pequeñas chilenas presentan niveles crecientes de actividad internacional.

Por supuesto, las micromultinacionales están sujetas a las mismas realidades comerciales de todos los negocios. Algunas quebrarán o serán adquiridas, pero la mayoría de ellas no será el ‘próximo Skype’. Será más como Vast.com, un proveedor importante de datos para compradores, que cuenta con 25 empleados esparcidos en cinco husos horarios, cuatro países y dos continentes. Sus ejecutivos están en San Francisco, su director técnico en República Dominicana y su equipo de desarrollo, en Belgrado. Según su director general, “estamos construyendo una empresa de una manera que no hubiese sido posible hace apenas dos años.”

O bien consideremos Local Motors, un fabricante de automóviles con sede en Arizona que presenta una diferencia especial: la empresa no tiene equipo de diseño y cuenta con poca investigación y desarrollo hechos en la casa. En cambio, tiene una red en línea de 12.000 diseñadores autónomos esparcidos en 121 países que colaboran en diseños de automóviles futuristas. A diferencia de la mayoría de los fabricantes de automóviles, Local Motors carece de establecimientos de manufactura a gran escala y no tiene oficinas centrales llamativas: la empresa produce automóviles usando una red de microfábricas. A la fecha, ha diseñado y fabricando 50 vehículos todoterreno y planea producir 1.500 más. Sus bajos costos indirectos hacen de esta empresa un modelo de negocio muy exitoso, pues sólo emplea a alrededor de 15 personas de tiempo completo.

 En FedEx creemos que las micromultinacionales cambiarán la faz del empresariado global a lo largo y ancho de diferentes sectores industriales y de diferentes delimitaciones geográficas. El sector de logística tiene una función importante que desempeñar en el éxito de estas empresas, y nos estamos preparando para apoyarlas, no sólo brindándoles una logística rápida y confiable, sino también ofreciéndoles una profunda pericia en reglamentación comercial y gestión de cadena de suministro. Después de todo, promover el comercio transfronterizo promueve también los intereses de las micromultinacionales que contribuyen a la salud de las economías nacionales. Y cuando eso ocurre, prosperan las micromultinacionales, sus empleados, sus clientes y sus comunidades.

Raj Subramaniam, vicepresidente ejecutivo de Marketing y Comunicaciones Globales, FedEx Services

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